miércoles, 2 de septiembre de 2020

¡ UNA HERIDA EN EL ALMA !

Este verano, Carola y yo íbamos por la calle principal del pueblo, cuando una anciana en silla de ruedas, se interpuso delante -¡Hola-dijo -Hola respondimos las dos -¿Me conoces? dijo dirigiéndose a mí.-¿Yo?- dije. -Si tú- La miré detenidamente intentando encontrar en su rostro lleno de arrugas alguna señal reconocible, pensaba si sería algún familiar de alguna amiga, una antigua profesora mía, nada y la dije-¿Se supone que la debo conocer?- Sí y mucho.- Perdone no la recuerdo de nada, quizá se ha confundido usted. -No, ¿eres Nines verdad? (así me llaman mi familia y amigos) te he reconocido por tus ojos, sigues teniendo en ellos la luz de tu alma, y lo que me han hecho llorar…¡Ya sí que me desconcertó, qué yo la había hecho llorar! La respondí, lo siento mucho, no creo que yo la haya hecho nada a usted, puede decirme cuando y dónde, ella me miró y me dijo -¡El campanario de San Pedro…!En segundos esta frase me hizo recordar una vivencia dolorosa escondida en un rincón de mi alma, la volví a mirar y dije -¿ La señorita Petri? -Si cariño, nunca sabrás lo que he llorado por lo que te hice.

Entonces los recuerdos volvieron nítidos, como si los años no hubieran pasado y sentí dolor, dolor al recordar lo vivido. Con 9 años nos vinimos a vivir al pueblo, yo tenía que estudiar y hacer el ingreso de bachiller. Me encantó el colegio, era un lugar mágico donde cada día aprendía cosas nuevas. Y lo más maravilloso había una capilla donde vivía Dios, el Dios de mi infancia estaba allí y podía hablarle cuando iba con toda mi clase, o a solas en los recreos. A veces hasta le cantaba pequeñas canciones, como hacía en la puerta de la Iglesia de Malhincada qué se comieron las hormigas.

Un día después de cantarle le dije-¡Dios me voy, mañana vuelvo! Pero entonces salió una monja de la sacristía y me pidió que volviese a cantar algo a Dios… con mucha vergüenza le canté despacito otra canción… la monja me dijo que cantaba muy bien y que iba a formar parte del coro del colegio. Y así sucedió, yo no sabía si cantaba bien o mal, lo mejor era que le podía cantar a Dios y ello me hizo muy feliz.


Una vez, fuimos a cantar a la iglesia de San Pedro en la misa del Gallo y la señorita Petri, que tocaba un órgano grande, maravilloso y era la directora, me escucho cantar el solo de una nana muy linda… y quiso que cantase en el coro de la iglesia también. ¡Mi padre me decía que era un gorrión que comenzaba a salir del nido… porque así sucedía, siempre vivía algo nuevo!

Un día llegué muy pronto al coro de la iglesia y como no había nadie, comencé a mirarlo todo con la curiosidad de mis 9 años y de pronto vi una puerta, la abrí y ante mí apareció una escalera de caracol, qué ni sabía lo que era, pero comencé a subir por ella, con vueltas y más vueltas, hasta que llegué a un lugar lleno de campanas con cuatro ventanas desde donde se veían los campos, el pueblo, la sierra de Gredos y al asomarme por una ventana vi un nido de cigüeñas que podía tocar casi con mi mano… corrí a la otra ventana y había otro nido y otro y otro ¡era un pueblo de cigüeñas...! y este descubrimiento me llenó de felicidad el alma. Desde pequeña las cigüeñas habían sido mis amigas y las hablaba a gritos en la iglesia rota de Malhincada porque estaban muy altas y ahora hasta las podía tocar…¡Dios mío era lo mejor del mundo mundial!

Este secreto no le compartí con nadie, siempre que tenía que cantar en la iglesia me iba muy pronto y subía por la escalera de caracol para poder hablar con ellas. Un día no me dí cuenta del tiempo que llevaba en el campanario parloteando con las cigüeñas, cuando sentí un terrible tirón de mis trenzas y caí hacia atrás al suelo, hiriéndome las rodillas, la señorita Petri estaba allí, mirándome furiosa, con ira y me mandó bajar rápido, yo llena de vergüenza y toda despeinada bajé llorando por las escaleras.

Al terminar de cantar en la novena de Santa Rita, la señorita Petri, se quitó del órgano y delante de todos los del coro, me dio dos enormes bofetadas en la cara qué me dejaron sentada en el suelo…¡Nadie nunca me había pegado y me quedé asombrada y llena de terror, contenía las lágrimas de mis ojos! La señorita Petri me dijo que era una niña mema, estúpida, tan estúpida como las cigüeñas con las que hablaba. ¡Ay Dios, por el insulto a las cigüeñas no pasé! no sé de donde saqué el valor para contestarla y la dije. ¡La mema y la estúpida es usted, las cigüeñas son amigas de Dios, por eso hacen sus nidos en las iglesias, usted es mala, mala por pegar a una niña, nadie me ha pegado nunca, ya no vuelvo más aquí!¡ y llorando bajé del coro y salí de la iglesia.

La señorita Petri, fue a mi casa, me pidió perdón habló con mis padres, pero yo no quería volver con ella, fue al colegio, habló con la madre Superiora, y supe lo que la había dicho …¡Qué yo no volvería obligada, porque ella había olvidado que Jesús dijo: ¡Dejad que los niños se acerque a mí porque de ellos es El Reino de los Cielos”…¡y ella me había maltratado!


Salí de mi burbuja atemporal y con dolor la dije: ¡Me hizo mucho daño, era solo una niña inocente y usted se burló de mí delante de todos, usted me enseñó que había personas malas y lo que eran el rencor y el odio, esos sentimientos yo los desconocía, pero también aprendí a perdonar…y lo hice! Hoy no se preocupe por ello, viva todo lo feliz que pueda y perdónese usted misma si puede…Carola me cogió por los hombros y me alejó de la señorita Petri.

 ¡Brillaba el sol!

 

51 comentarios:

  1. Un gran y bello relato, aunque con el amargor de un recuerdo de algo que nunca debió de suceder y perfecta respuesta a la señorita Petri. Ha sido un placer leerte querida amiga.
    Te deseo un buen mes de septiembre.
    Un abrazo.

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    1. Nunca pude imaginar que me encontraría con la señorita Petri tan mayor (unos 95años pero con toda su memoria) ni sabía como me dolía aún esa herida que me causó. Con toda sinceridad te digo, que no me gustó verla, ni recordar ese pasado, pero a veces la vida, te pone delante lo que aún no has resuelto.

      Un abrazo con cariño.

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  2. Que bonita historia si parece sacada de un cuento . Me alegro de que te hayas podio reconciliar con la señorita Petri . Un abrazo

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    1. Chelo, ocurrió así, y yo creía que lo había olvidado y no, la señorita Petri, me hizo recordarlo con dolor, solo valoro que la dije que la había perdonado, me dio pena verla tan mayor y tan indefensa, cuando había sido tan importante y con tanto poder en la iglesia del pueblo. Pero no sé si mi niña interior la ha perdonado, porque me hizo mucho daño.

      Un abrazo desde el corazón.

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  3. Angeles, tu relato demuestra que todo está presente, nada queda en el olvido. El mismo universo se encarga de renovarlo ante nuestros ojos. La señorita Petri debió sufrir mucho con ese recuerdo, por eso en cuanto te vió salió a tu encuentro para disculparse de nuevo...Ahí salió tu niña interior herida y renovando todos tus sentimientos...El tiempo no existe, todo sigue presente en el alma, Angeles.
    Me alegro que hayas conseguido publicar con la nueva interfaz y te felicito por la armonía y destreza de tus letras, amiga.
    Mi abrazo y mi cariño siempre.

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    1. Creo que algo así debe ocurirnos,M.Jesús porque yo al ver a la señorita Petri, y recordar lo que me hizo, sentí un dolor infinito hacia esa niña pequeña,un dolor infinito que no sabía que aún habitaba en mí. Sentí pena por ella, pero no podía hacer nada mas. Cada persona somos dueñas de nuestros actos y causar dolor a alguien, creo que la vida pasa factura.
      Desde el corazón, un abrazo

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  4. No puedo creer que una maestra sea tan mala con una niña. Hay personas así, duras y sin corazón. Pero me gustó tu actitud, dijiste la verdad no eras ni mema ni estúpida, ella, si que lo era con su actitud y su arrogancia.
    Tremenda historia Ángeles.

    Sobre lo que me contaste en mi blog sobre tu oveja, me partió el corazón. Imagino tú sufrimiento al ver morir a esas inocente oveja. Mi cuento es imaginario, son esas cosas que surgen sin motivo, pero lo que son las casualidades que lo hayas vivido con una de tus ovejas.

    Un abrazo.

    mariarosa

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    1. Es la única vez que una maestra me ha pegado mariarosa, pero cuando yo lo he sido, algunos chavales me han contado como algunos profesores, les habían pegado. Ya eso no ocurre hay leyes que impiden maltratar a un niño gracias a Dios.
      La muerte de la oveja no se pudo evitar, el perro se metíó tras ella para reconducirla a la orilla, pero su pelaje de lana, debía pesar mucho lleno de agua y se hundió rápido.

      Un abrazo con mi cariño.

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  5. Brillaba el sol, la luz de tus ojos tambien (los recuerdo) hay personas que hieren a los niños y deberian saber que un niño no olvida. Muy bien contada la historia, Un abrazo

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    1. Gracias Ester por tus palabras, también yo te recuerdo con cariño en la presentación del libro de Mirén ¿Sabes que aún no he podido borrar las fotos de esa tarde?
      A veces las heridas de los niños, pueden hacer mucho daño años después.

      Mi cariño con un abrazo.

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  6. Hay heridas que creemos olvidadas pero ahí están escondidas, en la infancia suceden hechos que nos marcan, tu actitud decidida te salvó, ella tuvo su castigo al llevar tantos años su mala acción. Lo mejor de todo es tu perdón, un abrazo Ángeles!

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    1. Así es Cristina, un niño es tan inocente y vulnerable que se le puede dañar por años, y esto no debería ocurrir nunca. Me aterran las noticias que se dan en TV refente a niños... para mí es un horror al desnudo.
      Cristina si lees esta respuesta mía, no puedo entrar en tu blog, desde antes del verano, no sé que ocurre.

      Besos con cariño.

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  7. Hay tanto que aprender de la vida , entonces a veces nos llegan ese revivir de aquellos dolores tan arraigados desde la niñez que uno debe saber a perdonar ,eso también se aprende y llega en su momento quizás cuando uno comprenda del todo esa situación donde fuimos así heridas...
    De a poco nos vamos reencontrando con la gracia de reconocer el dolor y encontrar la oportunidad de revisarnos internamente y saber que tenemos la presencia del señor en nuestro corazón, recordando que El sufrió en persona todo se agravio injustamente, golpes,escupo y heridas en su rostro ...es desde esa ver que alejamos de un solo golpe tantas veces tanta bofetada, azotes y palabras crudas con las que nos han tildado injustamente.

    Que tu alma tenga paz!!

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    1. Lo cierto es que nunca pensé que podría volver a encontrarme con la señorita Petri, debe tener mas de 95 años y es una esad muy avanzada, su actitud hacia mí, me dolió infinito y lo peor es que yo desconocía lo que eran el odio y el rencor y ella me lo enseñó, pero también aprendí lo que era el perdón...Cada vez creo más que Dios escribe serecho con renglones torcidos.

      Desde el corazón, un abrazo.

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  8. Las heridas de la niñez dejan profundas huellas y se pueden llegar a perdonar pero desde luego nunca se olvidan. Una historia muy bonita y muy bien contada. Besos

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    1. Todas las heridas dejan huellas Neuriwoman, y sobre todo cuando la prepotencia y la ira, están presentes, Hace mucho tiempo que aprendí que lo más importante en nuestra vida, es el amor que damos, esto es lo único que podremos llevarnos cuando pasemos a la otra orilla.
      Un día nuestra vida y actos, pasarán delante de nosotros y entonces solo importará el amor que llevemos en las manos.

      Desde el corazón, un abrazo.

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  9. Hay recuerdos que no se olvidan, en aquellos años los maestros y profesores tenían la mano muy ligera, a mi también me pegaron, era lo que había.
    Abrazo virtual.

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    1. Debió ser cierto Matiás, lo he escuchado contar a muchas personas, yo tuve la suerte que ni me pegaron ni vi pegar a ninguna niña, nos ponían un 0 en conducta, nos quitaban la banda de honor, que era un privilegio o nos quedaban sin recreo, pero golpes, nunca, y hoy está prohibido por ley.

      Un abrazo con cariño.

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  10. ¡¡Muy bien hecho querida amiga!
    No sufras por ello. Claro que tuviste la suerte de ver un maravilloso espectáculo mirando a las cigüeñas.
    Un beso de consolación con todo mi cariño.

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    1. Maria de los Ángeles las cigüeñas son animales especiales para mí, tuve una ciendo muy niña, la llamé Caramelo la recogió mi padre son el ala rota y las dos patas y creo que nunca hubo "enfermera" más buena que yo, la pusé en una cesta y con la cesta cogida, me movía por toda malhincada, la cantaba canciones que me inventaba... aprendió a comer de todo, era maravilloso.

      Un abrazo desde el corazón.

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  11. Un muy interesante relato con mucha reflexión, mucha enseñanza, la vida es difícil y hay gente mala, el perdón puede ayudar lose, aunque yo no crea mucho en el en ciertas circunstancias.
    Maravilloso relato, me encanto, saludos Ángeles.

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    1. Es cierto Jorge lo que dices, con ciertas personas el perdón solo son palabras, pero el que perdona creyendo en él, encuentra la paz. Es horrible, llevar en el alma los remordimentos de algo que se hace mal, pero cada persona tiene su libertad y es dueña de sus actos.

      Un abrazo con cariño-

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  12. Una niña sensible, pero con arrestos.
    Qué bonito lo has contado.
    Un abrazo.

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    1. Eso sí Macondo, creo totalmente que siempre la verdad y la justicia tienen que vencer sobre la ira, la rabia, la prepotencia, las violaciones... y por eso son valores que están en mi alma y por los que me implico siempre, si alguien no lo entiende, ee es su problema, no el mío y al final la verdad verá la libertad.

      Desde el corazón, un abrazo.

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  13. Pufff, esta entrada me ha causado mucha rabia. No hay que hacerle eso a una niña y menos cuando está haciendo un acto tan bonito con los animales.
    No lo vuelvas a recordar porque esa "borde" no se lo merece.
    Feliz finde y un abrazo fuertote.

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    1. LOBEZNA, yo sentí no rabia, sentí dolor, dolor porque por vez primera me daban dos bofetadas y me insultaban delante de todos.
      Me dio mucha pena de la señorita Petri, era tan guapa, poderosa y todos la temían... y yo vi a una anciana, muy débil llena de arrugas y que tuvo el valor de acercarse a mí, yo no la habría reconocido, ella sí lo hizo y eso para mí tuvo un gesto de humildad.

      Abrazos con rayos de sol.

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  14. A mi también me ha pasado este mes de agosto un caso.... que es una tontería pero sino lo cuento reviento.
    A ver qué opinas tú.
    Muchas gracias.

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    1. LOBEZNA, he leído lo que te ha ocurrido, esa persona es meteme en todo y criticona. Debías haberla denunciado, ya tiene tu móvil y si quiere te puede despertar a las 4 de la madrugada con cualquier bordería.
      Al llamarte, el número debió quedarse en tu móvil, no le pierdas y si te acosa otra vez, denuncia.

      Mi cariño desde el corazón.

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    2. Me llamó desde el fijo del trabajo, por eso supe que es ella.
      Mil gracias por tus palabras y un abrazo fuertote.

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  15. Muchisimas gracias por aportar estos escritos a mi vida, has calentado mi alma y arropado mi voz con tus palabras.Amiga gracias por compartir!

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    1. Sería muy hermoso que todos hiciésemos algo por otros en esta vida y en estos momentos que estamos viviendo. Si he conseguido llevar a tu alma algo de calidez, con ello soy doblenente feliz.

      Abrazos con rayos de sol

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  16. Buenas tardes. Me gustaría invitarte a seguir mi blog. Soy tu seguido 195. Felicitaciones por tu excelente Blogger.

    https://viagenspelobrasilerio.blogspot.com/?m=1

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    1. Ya lo he hecho Luis, soy seguidora tuya, no dejes de escribir, poquito a poco verás como aumenta el número de tus seguidores.

      Un abrazo.

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  17. Hola querida Angeles, gracias por compartir con nosotros este doloroso episodio de tu vida que marcó tu infancia y que hoy nos sirve a todos a modo de reflexión, porque lamentablemente muchos adultos no logran dimensionar cuánto pueden herir el alma de un niño con sus acciones o sus palabras. Son huellas que a veces son tan profundas que no nos permiten desarrollar una vida de adulto plenamente. Te admiro por tu valentía, por la respuesta que le diste frente a todos en ese momento y valoro profundamente el hecho de que la hayas perdonado. Te dejo un abrazo enorme y te doy las gracias por estar cerca de mis letras también. Que tengas un lindo fin de semana.

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    1. Gracias por tus palabras Lady Blue, llevo años dando clases a chavales y con mis enseñanzas, trato de darles valores de integridad y respeto. Sé que me aprecian mucho porque cuando tienen algún problema aunque no sean de mi clase, me buscan para contármelo y eso significa mucho para mí porque a veces les he puesto en pie y han vuelto a caminar por otro camino del otro que les estaba haciendo tanto daño.

      Un abrazo con cariño

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  18. Hay heridas que nunca sanan amiga, hay cosas que no se olvidan y que no podemos perdonar. Un gusto leerte. Saludos y abrazo.

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    1. Hola Sandra, tienes razón, jamás pensé que volvería a encontrarme con la señorita Petri, quizá ella necesitaba ese encuentro y saber que la perdoné hacía años, la pudo hacer mucho bien.

      Besos con cariño

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  19. Imagino que fue un encuentro un poco desagradable al recordar aquellos momentos. De niña duelen mucho más las humillaciones.
    Todo bien por aquí. Un beso Angeles.

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    1. Hola querida Rafaela, que alegría encontrarte en mi espacio, deseo que estés bien y en el pueblo, por el barrio hay un desmadre que interviene la policía cada dos por tres.
      Mi encuentro con la señorita Petri, en los primeros minutos me hizo mucho daño el recuerdo de lo que me hizo, pero después creo que ella necesitaba este encuentro.

      Desde el corazón, un fuerte abrazo.

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  20. Hola Ángeles, menudo relato, cuando nos hacen algo en esa edad, es muy dificil olvidar. A veces la vida nos pone delante las personas que tenemos algo pendientes con ella, y nos da la oportunidad de darnos cuenta que no hay nada que perdonar, y que cada uno actúa en la vida como puede y sabe actuar, dicen que todo tiene un propósito. Por lo menos ya quedaste libre de la señorita Petri.
    Abrazos desde el corazón.

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    1. Así es Cristina, creo que la señorita Petri necesitaba encontrarme y lo hizo, yo no la hubiese conocido nunca, la perdoné, porque me lo pidió mi padre, me dijo que si no lo hacía mi corazón se iría oxidando y me sentiría mal.
      Pero al verla de nuevo, sentí mucho dolor e indefensión. Hoy no, recuerdo lo vivido pero sin dolor ni rencor. Creo que las dos necesitábamos este encuentro.

      Desde el corazón, un abrazo.

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  21. Un relato lleno de emoción y sentimientos

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  22. Que bonita, pero tremenda experiencia, Angeles, podias haber quedado marcada... pero tu eres inocente y pura, y has sabido perdonar. Si, por desgracia, existen personas agriadas de la vida, que tratan asi...

    Sigue siempre con tus lindos ojos puros.

    Un fuerte abrazo.

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  23. Siempre pienso que las peores faltas las cometemos sobre nosotros mismos...Basta un poco de voluntad y otras veces un poco de valor para rectificar y perdir perdón.

    Cuando se es joven todo un mundo interior moldeamos como si fuera plastilina y cuando nos hacemos mayores, resulta bastante difícil de cambiar.

    Un abanico lleno de posibilidades se abre ante nuestros sentidos. Nos solemos perder por laberintos o tomamos decisiones al azar que quizá cambien el curso de nuestra vida. La memoria retiene faltas desagradables de difícil solución; son los eslabones de nuestra condena que arrastramos y que nos pesa en la conciencia sin hallar una paz. Puede resultar hasta vergonzoso, puede causar la desdicha que quién lo sufre cuando la conciencia nos reclama ese remedio que no le sabemos dar.

    Vivimos en un mundo con valores personales y superficiales que caen en picado. Las consultas de psicólogos y psiquiatras se llenan de personas con sus problemas inmaduros y alma sedienta por saber de que manera pueden dar calidad a sus vida.

    Alguien sabe como manipular a los inocentes para que vivan bajo su poder. Así, la vida se reduce a unas cuantas cosas con ídolos para seguir y se van embruteciendo al consumir cosas que no son espirituales sino, fruta vana; cosas existenciales que los llevan al vacío y, todo está controlado. La mentira triunfa con sus intereses comerciales y morales.

    Santiago Auseron defiende el libre pensamiento y prueba de ello son sus canciones. Ahuyentar nuestros fantasmas puede que sea más fácil que cambiar esos defectos que no nos vemos por ser ya naturales en nuestra vida. Resulta muy laborioso llegar a esa profundidad; al sótano desde donde manejamos los hilos de nuestra vida; libres donde las cadenas no existen porque el valor de la persona ha triunfado ante la vulgaridad...





    Cuando una persona tiene unos valores naturales como la sensibilidad, la inteligencia, la imaginación, la creatividad, la profundidad de campo...es muy fácil que se pierda en tierras que nunca conoce pues para ello hace falta un guía o un orientador en sus primeros pasos

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  24. Los recuerdos de la infancia no se olvidan fácilmente Ángeles, fue muy mala experiencia.

    Abrazos.

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  25. Amargo recuerdo. Una experiencia dolorosa.
    Nos dejas una gran historia.
    Un beso.

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  26. Cuando se tienen 9 años, una humillación así no se olvida de por vida. Una experiencia estupenda la de subir al campanartio, siempre he deseado hacer una cosa así, pero nunca en mi vida se ha presentado esa ocasión.
    Besos

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  27. Te entiendo y te felicito por perdonarla

    Paz

    Isaac

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  28. Yo creo que la señorita Petri había hecho una interpretación irónica del tan manido refrán que dice: A Dios rogando y con el mazo dando, -para encomendarse a Dios-, y lo ha convertido en un : a Dios rogando y con la mano dando.....

    Y lo que siento de tu relato es de que te la hayas encontrado y hayas tenido que recordar tan triste momento, así como no entiendo, el interés en que supieras, quien era ella, y el que no haya tenido unas palabras de disculpas.
    En fin, tu tienes la conciencia tranquila, y allá ella.
    Precioso tu relato, como es habitual en todo lo que escribes.
    Un fuerte abrazo, querida amiga.

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  29. Un relato muy bien expresado pero con el dolor que conyeva ser real y que tú viviste en tu carne y alma.
    Desgraciadamente en aquellos tiempos, todo lo arreglaban con palos y umillaciones. gracias a Dios ahora no es así.

    Te dejo un fuerte abrazo y todo mi cariño.

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  30. Bueno Ángeles en aquellos años y tú lo sabes, aunque no es justificable, te levantaban la mano a la mínima de cambio. Estaba de moda la férrea disciplina que oficialmente ya se inculcaba a edades bien tempranas. El tiempo ha demostrado que aquellos métodos no eran del todo correctos, pero es lo que había en aquella época de represión dominante que lo permitía, dando rienda suelta a abusos y a conductas inapropiadas por aquellos/as que ejercían ese poder.
    Perdonar es importante, pero no hay que olvidar nunca del pasado, para poder aprender y enseñar siempre con una justa medida. En la actualidad hay también ciertos comportamientos que tienen sus pintitas y debieran mejorarse. Ni una regla excesiva, como tampoco pasiva de todo y de nada.
    Me alegro de poder saludarte y si puedes aunque ya no eres una niña, vuelve un día a ese campanario, no para recordar la triste anécdota, sino para ver de nuevo a la cigüeñas que son preciosas, aunque pienso que a ellas no les va a hacer mucha gracia.
    Gracias por visitarme, te envío un abrazo amiga

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