sábado, 4 de febrero de 2023

Saludo de Bienvenida


A ti que has llegado a mi blog, te recibo con una cálida acogida…¡ se bienvenid@! Los relatos que puedes encontrar aquí, son pequeños destellos de mí alma  que me desbordan  en sentimientos, intimistas, llenos de desgarro, belleza, denuncia social… ¡todo aquello que me seduce! donde flamean  y me impulsan a escribirlos sobre el blanco papel, porque si no lo hago, sé que desaparecerán como las hojas bruñidas que llora el otoño hacia el hueco vacío de la nada.

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    Dicen que los niños vienen al mundo “con un pan bajo el brazo”, yo no, yo debí venir con folios, lápices y pluma… escribir para mí ha sido siempre una necesidad de mi alma, que me impulsa a abrir la puerta donde se trenzan los sueños y dejar en libertad los sentimientos, labrando el desierto o sembrando el mar, como las sombras y luces del calidoscopio de la vida.Nunca he escrito para obtener el reconocimiento de nadie, pero he obtenido varios premios literarios, publicado en diferentes medios y editado cuatro libros junto a mis alumnos del Taller de Literatura que dirijo: “Huellas en el sendero”, “Agua Fresca”, “La danza de los cometas” y Sentimientos de mujer.  “Como agua de Luna” es mi primer libro en solitario, que ya vuela libre en alas del viento, dejando su huella, escribiendo su melodía de agua en el pentagrama del tiempo. Ángeles Marcos

miércoles, 10 de julio de 2019

¡ ALTO SECRETO DE ESTADO... ! (Memoria histórica)

El palacio de las Cabezas fue construida en 1876 por mandato de D. Antonio López y López, primer marqués de Comillas, para convertirlo en un pabellón de caza. Es un edificio almenado de estilo neogótico, propio de los castillos centroeuropeos, consta de un cuerpo central, dos alas rectangulares, una capilla, una esbelta torre acairelada desde la que se domina todo el Campo Arañuelo y la comarca de la Vera y en la entrada un torreón octogonal con matacanes. 
En sucesivas herencias pasó a ser propiedad de D. Juan Claudio Güel y Churruca, conde de Ruiseñada, marqués de Comillas, conde de Güel y Grande de España, adicto al régimen del general Francisco Franco.
Erigido sobre un cerro elevado permite su visión desde la autovía, Navalmoral de la Mata – Plasencia en el Km 13 y llama poderosamente la atención. El palacio de las Cabezas exhuma poderío, riqueza, en un lugar paradisiaco y misterioso. Está rodeado de uno de los más densos y bellos encinares y alcornocales de la zona. Y sí las piedras hablasen, contiene un pedazo grande de la historia de España…
Este palacio extremeño en el término municipal de Casatejada (Cáceres) fue pieza clave en la reinstauración de la monarquía Borbónica en España, tras la dictadura de Miguel Primo de Rivera, a la que sucedió la II República y la dictadura del general Francisco Franco Bahamonde.
Entre las paredes de este palacio, tuvieron lugar dos encuentros protagonizados por Francisco Franco y D. Juan de Borbón, conde de Barcelona' en los que se abordaron todo lo relacionado con el regreso de la monarquía de los Borbones a la Jefatura del Estado, en la figura del entonces príncipe Juan Carlos, hijo de D. Juan, 
Además, todo lo concerniente a la educación del joven príncipe, que por entonces tenía 16 años y estudiaba en Madrid, para que fuese sucesor de Francisco Franco cuando este muriese, lo que ocurrió el 20 de noviembre de 1975.
Se eligió este punto de encuentro por estar a medio camino de Estoril (Portugal) donde residía D. Juan de Borbón exiliado con su familia y Madrid, donde residía Francisco Franco en el palacio del Pardo. El lugar era muy discreto y desconocido para hablar de un asunto casi tabú, durante el mandato de Franco, pero de gran importancia para el dictador. 
Aunque todo se trató como "Alto Secreto de Estado” aquí en este rincón extremeño se sembró el primer embrión para los importantes acontecimientos de la actual historia de España.
Los encuentros entre Franco y Don Juan, tuvieron lugar el 28 de diciembre de 1954 y 28 de marzo de 1960. La primera de estas entrevistas se prolongó durante todo un día. Y ambos protagonistas se odiaban tanto, que según dicen algunas fuentes, no se vieron nunca en el palacio a pesar de estar en él, y negociaron por personas interpuestas por ellos.
 De lo hablado allí poco ha trascendido, porque fue tratado como ¡Alto Secreto de Estado! ocultado y protegido por los servicios secretos del régimen y la guardia civil, además en el palacio de las Cabezas, ni en la finca, no se podía entrar nunca, su acceso estuvo siempre totalmente prohibido.
Hoy, a los lados de la puerta principal se encuentran dos lápidas que dan fe de esas reuniones entre Franco y D. Juan de Borbón. El palacio de las Cabezas y continúa siendo una de las mansiones más elegantes del campo extremeño, donde se gestó el regreso a la Jefatura del Estado de la dinastía de los Borbones.
El reinado de Juan Carlos I de España comenzó el 22 de noviembre de 1975, cuando el entonces príncipe de España Juan Carlos de Borbón juró las Leyes Fundamentales del Reino ante las Cortes franquistas tras el fallecimiento del dictador Franco, que lo había designado como su sucesor en 1969.

miércoles, 15 de mayo de 2019

¡ LOS BESOS EN EL PAN !

Hay recuerdos que permanecen por siempre vivos en la memoria del alma, son como besos de luz que un día nos bañaron en una felicidad de mieles y en una inocencia sin límites… entonces en el breve latido del corazón, vuelven a ser vividos con la misma intensidad…y así me ha sucedido a mí, cuando mi noche estaba siendo muy oscura. Me vi con unos 4 años y la merienda con pan y chocolate entre mis manos...
Uno de los lugares favoritos de mi infancia era la vieja torre de la iglesia de Malhincada, donde estaban las cigüeñas, hablaba con ellas a gritos, yo las veía muy altas y si no gritaba pensaba que no podían oírme y cuando hacían su crotoreo pensaba que ellas también hablaban conmigo. 
 La huerta de la “tía Rita” estaba pegada a la vieja iglesia y un día debía de tenerla ya aburrida con mis charlas cigüeñiles, que se acercó a mí y besándome me dijo que me callase ya, que iba a despertar a Dios y me fuese a mi casa.
-¡Ohhhh dije, para mí Dios era alguien mágico, único, hacía que el sol saliese cada mañana, que las estrellas brillasen, que pintara todas las flores de la primavera, que hubiese agua en el arroyo de Santa María y estaba en el cielo azul cuidando de todos, de todo  y de mí!
Intrigada pregunte…- ¿Dónde está Dios? yo no quiero despertarle- ¡Dios está ahí dentro en la iglesia, durmiendo un ratito! -¡Pero si ya no hay iglesia, “tía Rita”, vinieron las hormigas rojas, que eran muy malas y tenían mucha hambre y se comieron todo, primero el tejado, luego los santos que estaban ahí, las campanas y ya no hay nadie, ¡me lo ha dicho padre que sabe todo!
-Sí, pero a Dios no se le comieron niña mía, con Dios no puede nadie. Ahora está dormido y le vas a despertar, estaba cansado de cuidar el mundo, pasaba por aquí y se ha dormido un ratito dentro de vieja iglesia.
 El descubrimiento al saber que Dios estaba ahí dentro, lleno mi pequeña alma de luz y cosquillas, mi amor por Él se hizo cercano y presente. Y comencé a pensar en las palabras que me había dicho la “tía Rita” ¡Pobrecito Dios! estaba solo y nadie le cuidaba. ¿Y por qué le habían cerrada la puerta? ¿quién le hacía la comida y le hacía compañía cuando estaba cansado y triste? ¿Y quién le daba besos para animarle? Y de pronto le dije - ¡Ahora vuelvo enseguida Dios, espera un momentín...!
Con aromas de sol, libertad y decisión, me fui a casa, cogí mi merienda y me fui a dársela a Dios para que no tuviese hambre… -¡Ya he vuelto Dios estoy aquí y te traigo pan con chocolate, qué está muy rico!
-¡Huffff no puedo abrir la puerta, está muy dura y soy muy pequeña!¡Espera Dios!No puedooooo! Quise abrir la puerta de la Iglesia como muchas veces, pero no podía un enorme candado oxidado la cerraba.
 Entonces, arrimé mi boca a la cerradura y a gritos hable con Dios… -¡Dios he vuelto, te traigo pan con chocolate para que comas y he dado muchos besos al pan para que no te sientas solo, te quiero mucho y todas las tardes, voy a venir a hablar contigo y te traeré la merienda! 
 ¡Dios ya no vas a estar solo! También te voy a traer pan con miel, qué está muy rico! Y el requesón que hace la “tía Adela”.
Una felicidad de luz me invadió desde aquel día, cada tarde, cogía mi merienda la llenaba de besos y se la llevaba a Dios que se la había comido porque en la puerta de la ruinosa iglesia, no quedaba ni una miga de pan… y yo estaba convencida que Dios era el qué se la comía.
Cada tarde de aquella primavera fue un monólogo increíble el que tuve con Dios, estaba deseando que llegase la hora de la merienda, para ir a hablar con Él
Madre no podía verme, estaba regando con Sabina enganchada a la noria y padre, aún no había llegado del Ejido, sólo estábamos Dios y yo. Le llevé mi bote de caracoles para que los viese, mi tortuga Cleo y siempre, siempre, con mis besos en el pan, le llevaba un ramillete de flores, campanillas, magarzas, dientes de león, todo lo que yo veía bonito era para Dios que dormía cansado en la vieja Iglesia...
Así viví unos tres meses hasta que una tarde mi padre me encontró gritando a Dios por la cerradura, en un parloteo interminable… ¡Dios, que cerca estabas de mí, que feliz era compartiendo mi merienda contigo y llenándola de besos …! Mi padre me preguntó qué estaba haciendo y llena de felicidad, le conté que hablaba con Dios y como le llevaba la merienda cada tarde.
¡Mi padre me abrazó con fuerzas, y me dijo que Dios se iba a ir esa noche al cielo donde vivía, que podía hablarle bajito y siempre que quisiese, porque Dios nos escuchaba a todos siempre desde cualquier lugar. Mi alma se llenó aún más de luz y amor hacia Dios!
¡Y desde ese día mis charlas con Él, surgían por cualquier cosa, fue el mejor amigo de mi infancia y esa fe, enraizó con luz en mi alma, y ahora ella, me ha sacado del oscuro abismo!

viernes, 8 de marzo de 2019

¡ UNA VOZ DESDE EL SILENCIO !

(A Raquel, a María, a Lola...a tantas mujeres...)
Una dulce sensación toda de azúcar y caramelo se extiende por mi pequeño cuerpo como una caricia de estrellas! floto sin miedo en este líquido ambarino que me envuelve y acuna. La dorada claridad del sol llega hasta mí tamizada, y un aleteo de rumores, risas y voces, me mecen en mi pequeño cobijo...¡Ahora no tengo miedo! estoy muy feliz porque Inútil también lo está, escucho sus palabras de mimos y ternura mientras se acaricia el abultado vientre donde yo vivo, mi corazón late deprisa, toc, toc, toc... porque siento todo su amor, y es mucho más hermoso, que las flores, el cielo, el campo, que me pinta cuando juega conmigo... y también más que las canciones que me canta... 

 -¡Mi niño, mi dulce hijo, eres la luz de mi vida, te quiero mucho mi ángel pequeñín...! -Pongo mis manitas sobre las suyas, y la digo que yo también la quiero del mundo mucho, mucho, pero no me oye, la acolchada pared de su barriga es fuerte y grande y mi voz se pierde en el silencio, por eso yo muevo mis piernas y con mis pies doy patadas fuertes, ella así si me siente, se ríe, me habla y me llena de cariños muy preciosos. Hoy por primera vez siento aromas desconocidos y nuevos, que me llenan de cosquillas y paz. Estamos en un sitio que se llama parque, me lo ha dicho Inútil que es mi mamá, nunca hemos venido aquí, y esto me gusta mucho... 

Me dice que hay mariposas, pájaros, flores, árboles y yo no sé que es eso y niños un poco grandes que juegan al escondite entre rayos de sol.
Ella escribe sobre su vientre ¡cuánto me quiere...! yo también lo hago, aunque creo que ella no puede sentirme, ni cuando lloro, o tengo miedo, pero ahora estoy muy feliz... y mis ojos se están cerrando, el sueño que vive en ellos me cosquillea los párpados, yo no me quiero dormir, quiero continuar sintiendo estas bonitas sensaciones, pero el sueño es muy grandote, cierra mis ojos y me mece en sus brazos... la voz de Inútil me susurra amor, y escucho sones de ángeles que me acarician con el tintineo de sus alas...

 Un aroma malo y conocido me despierta y comienzo a tener miedo, el corazón de mamá late muy deprisa, como el viento cuando azota los árboles, sé que estamos subiendo las escaleras de nuestra casa, me encojo, me pongo en la boca el dedo gordo, y me escondo mucho, con los ojos cerrados muy, muy fuertes, no quiero venir aquí, doy patadas y grito, pero Inútil no puede oírme, nadie me oye y tengo mucho miedo. Aquí vive también “No me pegues”, él no me quiere, siento escarpias de dolor cuando grita fuerte, no quiere que viva en el vientre de Inútil, y la pega porque no se ha deshecho de mí, la pega muchas veces, y pinta su cara de colores feos, morados y negros, ella llora, y yo también, las lágrimas saladas que viven en mis ojos, salen todas a la vez, y vomito de miedo, pero nadie, nadie me ve, ni me escucha, ¡soy muy pequeño y tengo mucho miedo! porque él sabe donde yo vivo, y da puñetazos al vientre de mamá mientras ella se acurruca en el sofá, y grita... ¡no me pegues, no me pegues por favor!

 “No me pegues” no le escucha, la hace daño, y a mí también... entonces lloro y tengo más y más miedo... por eso no quiero que volvamos a casa... Inútil abre la puerta…”No me pegues” está bebiendo latas de cerveza, se pone en pie, siento sus pasos fuertes, grandes y me tapo los oídos con mis pequeñas manos, se acerca, y sin decir nada, pega a mamá dos grandes bofetadas en la cara... ella se tambalea y yo siento que todo se llena de negras mariposas con sus feas alas negras ¡otra vez, no, no...!
 -¡Inútil de mierda, te tengo dicho que no quiero que andes fisgoneando por la calle, tu sitio está aquí, ¿lo entiendes o es qué eres idiota? ¡ya ni sirves para comprender lo qué digo! ¿o es qué te burlas de mí? ¡eres sólo un espantapájaros andante que causa risa!
 -¡Sólo bajé al parque un momento... pensé que al niño... le vendría bien...!
 
 -¿Qué? no me encabrones más ni me contestes! tú no aprendes nunca, aquí el que habla soy yo y quién dice lo que hay que hacer ¿lo entiendes? - dice mientras empuja a mamá y la vuelve a pegar tirándola en el sofá... - yo, que soy el que trabaja y te da de comer, tú no vales nada... ni eres nada, mírate, y encima te quedas “preñá” para que haya otra boca más que viva de mi trabajo... ¡ahora qué te vas a enterar bien, se acabó mi paciencia! me lo ocultaste durante seis meses, sabías que no quería engendros, te he dicho demasiadas veces, que o te deshaces de él o lo hago yo...! ¡por mis huevos que lo hago! pero tú ni caso... mosca muerta, que no vales ni la saliva que gasto en hablarte... ¡gorda, inútil... me das asco...!
 -Una lluvia de golpes enloquecidos, llenos de ira, caen sobre Inútil que protege su vientre, donde yo vivo, con la cabeza, los brazos, las manos... mientras grita de dolor...”No me pegues” la coge del pelo, y la arrastra por el suelo... yo siento un golpe en mi cabeza y también grito y lloro ¡ mamá, mamá! me duele, me duele mucho... pero ella está caída, de su boca sale sangre roja y no me oye... ni se mueve... ¡mamá! ¡mamá! “No me pegues” la deja en el suelo, da un fuerte portazo, y se marcha... Inútil está llorando mucho, no puede levantarse... y yo, yo...¡ay, ay, ay...!¿qué me pasa? siento que el líquido ambarino donde he flotado siempre, se está escapando por algún sitio, muy rápido cada vez hay menos, y las paredes donde yo vivo se mueven y me empujan, me empujan... llamo a mamá muy fuerte, tengo mucho miedo... ya no queda ese líquido en el que me gustaba flotar... ¡me estoy muriendo! todo es negro, aprieto mis manos, mi pequeño cuerpo está dando vueltas sin que yo quiera hacerlo... 

Giro hasta quedarme con la cabeza hacia abajo... mi corazón habla muy deprisa... y lloro, lloro mucho... Siento que Inútil se arrastra por el suelo hasta llegar al teléfono... quiero dar patadas para que me sienta y me hable, pero no puedo, las paredes donde vivía son ahora más pequeñas, no puedo moverme... ella marca un número y habla algo que no puedo oír porque mi cabeza se ha metido por un negro túnel... quiero salir, y empujo fuerte, todo es oscuro, asfixiante... el tiempo pasa deshojando sus minutos, son muy largos y yo sólo quiero salir de aquí y no puedo, no puedo...me muero.

 Lejos, muy lejos escucho una voz desconocida y dulce, que está hablando con mamá... -Muy bien Ana, lo estás haciendo muy bien cariño, tranquila, respira, respira y en la siguiente contracción aprieta con todas tus fuerzas, el niño ya está aquí, está asomando la cabecita, vamos que todo está bien... y eres una mamá muy valiente... -Ella obedece, yo siento que me resbalo más por el estrecho y negro túnel que no conozco... alguien me coge por la cabeza y tira de mí...¡estoy en otro lugar qué no sé que es... su luz me ciega, cierro los ojos y asustado comienzo a llorar, extiendo mis brazos y piernas, no toco nada, tengo miedo y frío...! unas manos me acarician, me hablan con mimosa ternura y me colocan sobre el pecho de Inútil.. 

.¡Huelo a mi mamá, ahora ya sé que estoy con ella, su voz me habla y sus brazos me acunan entre besos de mariposas...
 -Tu hijo está muy bien Ana, es algo prematuro, pero está sano, y qué pulmones... ya pasó todo! es tan valiente y guapo como su mamá, mírale ¿no le dices nada? Es un cielo.
-No sé que ha pasado, ya no estoy dentro del vientre, estoy en los brazos de mi mamá y ella no se llama Inútil, como la llamaba “No me pegues”, se llama Ana... no tengo ya nada de miedo, siento su calor y sus manos que acarician mi pequeño cuerpo, mientras me habla con preciosos mimos... ya no hay paredes que me separen de ella, siento que me sonríe y llena de besos de estrellas y escuchando el latido de su corazón me voy quedando dormido. Me dice que él, “No me pegues”, ya no está con nosotros y no nos puede pegar nunca más... yo ahora estoy muy cansado por haber atravesado el estrecho túnel que me ha hecho nacer a la vida... ¡pero ahora soy muy feliz mecido entre los besos y el amor de mi mamá!

 Despierto al lado de ella en un bonito lugar, su luz ya no me hace ya daño en los ojos, huelo a no miedo, sé que se ha ido como las hojas secas que llora el otoño, lejos, muy lejos... alguien está hablando con ella, la dice lo valiente que ha sido y como me ha defendido, pero que debería haber llamado hacía tiempo al 016 para salir del infierno donde estábamos... ¡un infierno de miedo, negro dolor y llanto...! Mamá escucha y lo recuerda, mientras sus ojos se visten de lágrimas y su voz se rompe al evocarlo.
 - Doctor, tenía mucho miedo, él me juró siempre que me mataría si me iba de casa, y sé que lo habría hecho, y si yo moría mi hijo moriría conmigo, no tengo familia, ni podía trabajar en mi estado, no sabía donde esconderme, ni que hacer... estaba paralizada por el terror... y aguanté todo por el niño, tan sólo cuando creí que le iba a perder, me atreví a marcar el 016, había escuchado que ayudaban a mujeres... ¡mi muerte no me importaba, sólo quería salvar la vida de mi hijo, era mi única luz dentro de mi oscuridad y dolor!

 -Lo sé Ana, es un sufrimiento oculto de muchas mujeres que les rompe en negro y silencioso sufrimiento, ya todo ha quedado atrás, como una negra tormenta que deja dolorosas heridas, pero cicatrizarán, tú ahora tienes que rescatar las huellas perdidas de tus sueños y vivir, antes estabas desnuda en una soledad de hieles, ha sido un tiempo roto de tu vida engarzada con dolorosas cadenas invisibles... pero existe otro futuro de esperanzas para ti y tu hijo, ya eres libre de los grilletes que te esclavizaban, has sido muy, muy valiente. 
 -Mamá me abraza muy fuerte, me llena de besos... siento el calor de su cuerpo, su amor y sus caricias son destellos de estrellas que me acunan, ¡huelo a mamá y estoy muy feliz! La primavera entra por la ventana chorreando colores y luz, todo está vestido del maná de la esperanza que nos envuelve a los dos... ahora sé que he nacido y que mi voz no se podía escuchar cuando estaba en el vientre de mamá aunque hablara, gritara, llorara o tuviese miedo... Tampoco ahora pueden oírme, creen que porque soy pequeño no hablo, pero mi voz dormida vive en mí, habita en mi alma y hablo desde ella, también siento miedo, dolor, felicidad, rió, lloro y me desborda el amor... sé que tengo que hacerme grande, crecer, para que se pueda escuchar mi voz y decir todo lo que sentía encerrado en el vientre de mi mamá, cuando era una crisálida de vida sin alas para poder volar...

 ¡Y cuándo yo sea grande, cuando mi voz no se pierda en el vacío del silencio, voy a gritar muy alto, tan alto como el sol y por los caminos del viento...¡qué nunca, ninguna mamá, ni ningún niño, vivan enraizados en el infierno en el que nosotros estuvimos prisioneros, encadenados al dolor! ¡sólo hay que marcar un número de teléfono, el 016, él es la puerta a otro mundo maravilloso, donde nace y vive la esperanza con su arco iris de sueños hermosos y colores de brillante luz!
 ¡Mi mamá y yo, ya estamos en él...!

miércoles, 20 de febrero de 2019

¡ DESHUMANIZACIÓN ANTE UNA LEY DESCONOCIDA !

El sol del otoño acariciaba tímidamente la mañana y una leve brisa rozaba las últimas hojas doradas de los árboles, Gloria estaba sentada en uno de los bancos del parque y con sus arrugadas manos, desmigaba un trozo de pan, que palomas y gorriones devoraban en una algarabía festiva y aleteos de alegría
Cerró los ojos, sintiéndose plenamente feliz, era su máxima alegría a sus 89 años, aún podía disfrutar de un radiante sol que acariciaba su cuerpo.
Una sombra se interpuso entre ella y el sol, Gloria abrió sus ojos y vio a un policía delante de ella, que sin mediar palabras la increpó.
 -¿Sabe usted que lo que está haciendo está prohibido? - ¿Sabe que está penado con una fuerte multa? Gloria se quedó asombrada y le dijo.- Si solo he echado unos trozos de pan a las palomas como vengo haciendo durante años… ¿Eso es malo? –Sí dijo el policía y por hoy y por todos los días y años que lo ha hecho, voy a ponerla una multa de 90 euros…
Gloria le dijo llena de terror- ¡Señor, que yo no puedo pagar esa cantidad, tengo 89 años, soy viuda, con una pequeña pensión, no puedo llegar a fin de mes en muchas ocasiones, por favor no me haga usted esto…! ¡no puedo pagar esa cantidad! ¡no puedo! 
El policía después de pedirla algunos datos que ella le dijo llena de pánico, se marchó y la dejó sola con una herida en el alma…
Gloria llena de angustia, volvió a su piso, donde lloró y lloró por lo que acababa de vivir… no comprendía nada…no, no, era imposible pagar los 90 euros que le había dicho el policía e ignoró la multa al recibirla
 Cuándo llamó a mi piso, traía en sus manos una multa de 350 euros… ella no había podido pagar los primeros 90 euros que le llegaron y ahora se había ido aumentando su valor. Llorando me contó todo, la vi tan frágil, tan mayor, tan acobardada, que la hice sentar y abrazándola intenté que se tranquilizase, ella solo sabía llorar y repetía que no podía pagar esa multa de 350 euros.
Gloria no sabía esta prohibición, por eso yo veía injusta esta multa, y lo hecho por el policía, mi corazón se llenó de rabia frente a esta injusticia y haría todo lo que pudiese para ayudarla…. La dije que me dejara la multa para intentar algo.
Cuándo se marchó, sentía una impotencia infinita, no sabía cómo ese policía, podía haberla hecho esto a una pobre anciana que su único pecado había sido dar un poco de su pan a unas palomas…¡Era una podrida locura, aunque fuese una ley!
Estaba furiosa, unos roban millones en nuestro país y andan en libertad y una pobre mujer que solo tiene una pequeña pensión, la acosaban hasta con una orden de desahucio si no pagaba una multa… ¡Esto ocurre en España!
Y no digo nombres, pero todos sabemos que hay ladrones de guante blanco que se enriquecen sin leyes ni órdenes…¡ roban sin ningún temor y nunca devuelven lo robado!
Pensé que podía hacer por Gloria, no sabía ni por donde comenzar… hasta pensé escribir al defensor del pueblo, pero de pronto una luz brilló en mi alma, me pareció buena y pasé a contarla todo a mi amiga Marta.
A ella le pareció también buena idea…Así que echamos en los buzones de la comunidad un escrito con el problema que tenía Gloria pidiendo si era posible, que cada una de nosotras colaborase con lo que pudiera y así saldar su multa…
 ¡Fue maravilloso, todas respondieron a la llamada!
La multa se pagó, a Gloria la dijimos que ya se había solucionado todo, no quisimos decirla que la habíamos pagado entre todas, para que no se sintiese humillada… 
 ¡Lo doloroso es que ella no ha vuelto a salir al parque, no quiere hacerlo, dice que tiene demasiado dolor y miedo para volver… pasa los días dentro de su piso y está bastante deprimida por lo que la hizo el cumplidor de una asquerosa y repugnante Ley!
Me llora el alma al verla así y me pregunto… ¿Es lícito el inmenso dolor causado a una anciana por un policía al hacer cumplir una ley que ella ignoraba?
¿Qué delito es peor, dar unas migas de pan a las palomas, o robar con total impunidad millones de euros y vivir a todo lujo? 
¡Esta ley solo se aplicará a humildes ancianos jubilados que suelen hacer esto, no se verá a ningún personaje de los que roban y tienen millones en paraísos fiscales, dar de comer en un parque a unas palomas!
¡Ojalá se puedan enterar estos hombres y mujeres que tienen en su alma la luz de la generosidad y comparten su ocio y su pan con las palomas y los gorriones.! ¡S.O.S hay una multa por hacer esto!

domingo, 3 de febrero de 2019

POR SAN BLAS LA CIGÜEÑA VERÁS... (3 febrero)

" A mi padre con todo mi amor"
Los primeros años de mi infancia los pasé en mi casa del campo, allí en pleno contacto con la naturaleza, me mimeticé con todo lo que en ella había, y comenzó mi maravilloso viaje por la vida, unida a ella.
 En mí, habitan hoy, todo lo que veía, respiraba, sentía…vivía.
Mis mayores tesoros era mi bote de hojalata donde guardaba mis caracoles babosos, y el jaulón que me hizo Paco el cabrero, donde siempre tenía algún pequeño animal, que me traía mi padre, Feipe y algunos de los labradores que habitaban cerca… 
¡Yo era la única niña que había allí y ni siquiera sabía que existían otros niños.!
¡Mis amigos eran animalillos, flores, mariposas, ranitas verdes, las luciérnagas con las que me vestía de estrellas... y caracoles, con los que me llevaba el día hablando e inventando historias!
Mis favoritos, eran las tórtolas, las tortugas, las ranitas verdes y sobre todo las cigüeñas.
 Ay, las cigüeñas qué vivían en las ruinas de la vieja iglesia, que se comieron las hormigas, me llevaba horas hablando con ellas, y su crotoreo creía que era que preparaban la comida para sus pequeños cigoñinos hambrientos. 
Sus zancudas patas, su gran pico rojo y su plumaje blanco y negro, eran de una belleza que me cautivaban, además ellas traían música en sus picos y en sus grandes alas.
Yo tenía siempre mis manos llenas de flores silvestres, mariquitas, grillos o pequeñas piedras de cuarzo qué me maravillaban por su brillo... 
¡Era inmensamente feliz en contacto con la Naturaleza! por eso creo que soy más de campo que las amapolas, el asfalto me ahoga, aunque aquí está mi trabajo, mas cuando puedo vuelvo a mis campos, mis cielos, mi río.. y en ellos encuentro las mejores vitaminas para mi alma.
¡Al estar en contacto con la Naturaleza libre y plena de vida, conocía sus cambiantes etapas, y aprendí a reconocer decenas de nombres de animales, de flores, de hierbas, de árboles, a saber la hora que era, clavando en el suelo un palo y leyendo en la sombra que proyectaba, sabía que tiempo podía hacer al día siguiente mirando al cielo y sobre todo refranes que escuchaba y aprendía con facilidad!
Me gustaba mucho el que decía… “Por San Blas, la cigüeña verás…” porque miraba la desierta torre de la derruida iglesia, de Malhincada, con un anhelo infinito de que llegase pronto San Blas, amaba a las cigüeñas, y sus vuelos rasantes por las barranqueras de Santa María… 
En invierno mi pregunta era siempre…- ¿Papa, falta mucho para que venga San Blas? ¿Cuándo es San Blas? Sí él me decía...15 días... No fallaba, contaba los días que faltaban para llegase el buen Santo hasta que un día mi padre me despertaba diciéndome... 
 ¡Despierta dormilona que las cigüeñas han llegado...!
Y yo saltaba de la cama, descalza, con mi cabello rubio enmarañado, y el sueño aún pegado a mis ojos y… ¡Lo más maravilloso del mundo mundial, las cigüeñas estaban en los nidos de la torre… ya habían vuelto, eran preciosas! 
Después vendría la señorita primavera, los días de sol calentitos y todas las resolanas de los caminos y veredas se llenarían de preciosas flores, chupa mieles, dientes de león, camisitas, margaritas, amapolas, clavellinas, lírios...
¡Las cigüeñas eran las trovadoras de la primavera!
Hoy, los años han pasado, pero esos recuerdos están vivos en mí, ellos han dejado en mi alma una huella de luz y ternura infinita, hacia esos años maravillosos que fueron vitaminas que anidaron en mí por siempre... 
Hace unos días las altas antenas de TV de mi calle de Madrid, se habían llenado de cigüeñas, como hacen desde hace unos años, me gusta mirarlas y ver como se mantienen en una sola pata en tan grandes alturas, han estado haciendo una parada en su viaje hacia tierras de Extremadura donde habitarán hasta que vuelvan a emigrar cuando vuelvan los fríos.
¡Y hoy, 3 de febrero, ya no están, se han marchado a su casa, a sus nidos, siguiendo una llamada ancestral, que tienen escrita en su ADN. 
 Ellas también son huellas de la creación y de su Creador! Y un año más, se ha cumplido el refrán ... 
¡Por San Blas, la cigüeña verás!

viernes, 4 de enero de 2019

¡ LAS REINAS MAGAS DE BELÉN !

               A todos...¡Feliz año 2019!
¿Qué hubiese pasado sí en lugar de Reyes Magos, hubiesen llegado al Portal de Belén unas Reinas Magas? Todo hubiese sido diferente. Lo primero es que no habrían llegado doce días después del parto, como hicieron los Reyes, no, habrían estado allí con la pobre María en ese pesebre para ayudarla en todo. 
Ya que como mujeres sabían mejor atender a una parturienta y a un recién nacido y hubiesen estado en el portal desde el día anterior a la llegada de María y José.
¿Y pasarse por el palacio de Herodes? Eso sí que estuvo mal y requetemal, no miraron las consecuencias... lo único que hicieron fue ¡un infanticidio! ¡la matanza de los inocentes! con los niños nacidos en Belén, a los que el malísimo de Herodes, envidioso y taimado, mandó matar, creyendo que así mataría al niño Jesús…
  ¿Cómo tuvieron tan poco conocimiento siendo Magos? Las reinas como mujeres hubieran tenido una gran intuición, para desconfiar del malvado rey y no aparecer por su palacio, y se hubiese evitado la matanza de los niños de Belén menores de dos años...
Otra cosa muy mal hecha…tenían que haber llevado al Niño otra clase de regalos, porque con el oro ¿qué pretendían? ¿comprar al Hijo de Dios? Eso es un soborno, un chantaje y una prepotencia muy grande.
Hicieron de menos a los pobres pastores que nada tenían y lo poco que había en su majada se lo llevaron al Niño y les miraban embobados ante tanta riqueza en sus vestidos, seda, coronas, criados... y montados en sus altísimos camellos, todo lujo y parafernalia, deslumbrando con su presencia...
¡ Muy mal! Y los pobres pastores con sus burrinos canijos y medio hambrientos, ahí solitos a un lado del pesebre, con los ojos como platos al verles.
No sabían que al Niño Jesús no le gustaba eso y cuando fuese mayor, diría qué "los últimos serían los primeros en el Reino de los Cielos" y también cogió un látigo y echó del templo a los que traficaban con oro, porque con el oro puede haber tráfico de influencias, y eso está penado con cárcel.
El Niño es de todos y vino al mundo para salvarnos a todos ¡no sólo a los que tienen oro, eso se lo han creído muchos, y continúan humillando a los pobres... 
 ¡ Porque de mayor dijo, que "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de los cielos..."
¿Y el incienso y la mirra? ¿ para qué? porque con el incienso, podría haberse declarado un incendio al quemarle en un establo lleno de pajas y con premeditación y alevosía haber causado daño al Niño que se podía haber quemado o quedado privado con el humo…
Qué mal lo hicieron...! ¡Vamos y la mirra…! 
Sí el recién nacido no necesitaba ningún potingue oloroso, él estaba perfumado de cielo y rosas.
  La mirra sólo podría servir para hacer un ungüento a José, que por la edad y la larga caminata, el reuma, la artrosis y la ciática le tenían muy dolorido y tenía que estar en el pesebre de pie todo el tiempo, apoyándose en su bastón.
Las Reinas Magas hubiesen llevado regalos mucho más útiles, para María una buena olla de sopa calentita, para que se alimentase y le bajase la leche, que el Niño tenía que comer…
 Y además varios paquetes de pañales de usar y tirar.
 Porque María no estaba para ir al río a lavar los pañales, lava que te lava y tendiéndoles en el romero, mientras cantaban los peces en el río.
  ¡No! ¡Tenía que cuidar de su hijo y enseñársele a todos los que llegaban a adorarle!
Las Reinas Magas, hubieran barrido y recogido toda la paja del pesebre y las telarañas… Porque en ella hay muchas infecciones para un niño que acaba de nacer…
¡Habrían espantado todas esas ovejas qué entraban en el establo, como Pedro por su casa...!
Y menos mal, que no estaban ni mula ni buey, la Dorotea los sacó de allí porque lo ensuciaban todo con sus cagarruchas, y de nada les servía estar con la escoba en la mano todo el día, aquello olía fatal, y el Niño era la joya más valiosa del mundo.
 ¡Era el Hijo de Dios!
Las Reinas se habrían puesto muy, muy enfadadas diciendo…¡Pero este José es un lelo! ¿Cómo se le ocurre ponerse en camino sabiendo que María podía dar a luz en cualquier momento, qué estaba salida de cuentas...
Y además traerla en un burro durante todo el camino. Y ya en Belén, José descendía del rey David, no era un pobre, era un artesano carpintero y de los buenos, y tenía familia en Belén. 
¿No había podido conseguir otro sitio mejor para que naciese su hijo…?
Y las Reinas no se hubieran ido hasta asegurarse que la recién parida, estuviese acomodada, y hubiesen sacado al Niño a que le diese un poquito de sol, esperando que se le cayese el ombligo no fuese que se le infectase.
Y María sin recuperarse del parto, no hubiese podido cuidarle. Y ya… hubiesen liado la Marimorena, y cantado las cuarenta, a las cotorras chismosas de las lavanderas, y a las pastoras, que no hacían nada más que murmurar… y murmurar sobre la pobre María diciendo…
 ¡Pero si este niño no se parece en nada a José....!
(¡Chisssssssss, es que no sabían que su padre era Dios!)