sábado, 4 de febrero de 2023

Saludo de Bienvenida


A ti que has llegado a mi blog, te recibo con una cálida acogida…¡ se bienvenid@! Los relatos que puedes encontrar aquí, son pequeños destellos de mí alma  que me desbordan  en sentimientos, intimistas, llenos de desgarro, belleza, denuncia social… ¡todo aquello que me seduce! donde flamean  y me impulsan a escribirlos sobre el blanco papel, porque si no lo hago, sé que desaparecerán como las hojas bruñidas que llora el otoño hacia el hueco vacío de la nada.

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    Dicen que los niños vienen al mundo “con un pan bajo el brazo”, yo no, yo debí venir con folios, lápices y pluma… escribir para mí ha sido siempre una necesidad de mi alma, que me impulsa a abrir la puerta donde se trenzan los sueños y dejar en libertad los sentimientos, labrando el desierto o sembrando el mar, como las sombras y luces del calidoscopio de la vida.Nunca he escrito para obtener el reconocimiento de nadie, pero he obtenido varios premios literarios, publicado en diferentes medios y editado cuatro libros junto a mis alumnos del Taller de Literatura que dirijo: “Huellas en el sendero”, “Agua Fresca”, “La danza de los cometas” y Sentimientos de mujer.  “Como agua de Luna” es mi primer libro en solitario, que ya vuela libre en alas del viento, dejando su huella, escribiendo su melodía de agua en el pentagrama del tiempo. Ángeles Marcos

viernes, 8 de marzo de 2019

¡ UNA VOZ DESDE EL SILENCIO !

(A Raquel, a María, a Lola...a tantas mujeres...)
Una dulce sensación toda de azúcar y caramelo se extiende por mi pequeño cuerpo como una caricia de estrellas! floto sin miedo en este líquido ambarino que me envuelve y acuna. La dorada claridad del sol llega hasta mí tamizada, y un aleteo de rumores, risas y voces, me mecen en mi pequeño cobijo...¡Ahora no tengo miedo! estoy muy feliz porque Inútil también lo está, escucho sus palabras de mimos y ternura mientras se acaricia el abultado vientre donde yo vivo, mi corazón late deprisa, toc, toc, toc... porque siento todo su amor, y es mucho más hermoso, que las flores, el cielo, el campo, que me pinta cuando juega conmigo... y también más que las canciones que me canta... 

 -¡Mi niño, mi dulce hijo, eres la luz de mi vida, te quiero mucho mi ángel pequeñín...! -Pongo mis manitas sobre las suyas, y la digo que yo también la quiero del mundo mucho, mucho, pero no me oye, la acolchada pared de su barriga es fuerte y grande y mi voz se pierde en el silencio, por eso yo muevo mis piernas y con mis pies doy patadas fuertes, ella así si me siente, se ríe, me habla y me llena de cariños muy preciosos. Hoy por primera vez siento aromas desconocidos y nuevos, que me llenan de cosquillas y paz. Estamos en un sitio que se llama parque, me lo ha dicho Inútil que es mi mamá, nunca hemos venido aquí, y esto me gusta mucho... 

Me dice que hay mariposas, pájaros, flores, árboles y yo no sé que es eso y niños un poco grandes que juegan al escondite entre rayos de sol.
Ella escribe sobre su vientre ¡cuánto me quiere...! yo también lo hago, aunque creo que ella no puede sentirme, ni cuando lloro, o tengo miedo, pero ahora estoy muy feliz... y mis ojos se están cerrando, el sueño que vive en ellos me cosquillea los párpados, yo no me quiero dormir, quiero continuar sintiendo estas bonitas sensaciones, pero el sueño es muy grandote, cierra mis ojos y me mece en sus brazos... la voz de Inútil me susurra amor, y escucho sones de ángeles que me acarician con el tintineo de sus alas...

 Un aroma malo y conocido me despierta y comienzo a tener miedo, el corazón de mamá late muy deprisa, como el viento cuando azota los árboles, sé que estamos subiendo las escaleras de nuestra casa, me encojo, me pongo en la boca el dedo gordo, y me escondo mucho, con los ojos cerrados muy, muy fuertes, no quiero venir aquí, doy patadas y grito, pero Inútil no puede oírme, nadie me oye y tengo mucho miedo. Aquí vive también “No me pegues”, él no me quiere, siento escarpias de dolor cuando grita fuerte, no quiere que viva en el vientre de Inútil, y la pega porque no se ha deshecho de mí, la pega muchas veces, y pinta su cara de colores feos, morados y negros, ella llora, y yo también, las lágrimas saladas que viven en mis ojos, salen todas a la vez, y vomito de miedo, pero nadie, nadie me ve, ni me escucha, ¡soy muy pequeño y tengo mucho miedo! porque él sabe donde yo vivo, y da puñetazos al vientre de mamá mientras ella se acurruca en el sofá, y grita... ¡no me pegues, no me pegues por favor!

 “No me pegues” no le escucha, la hace daño, y a mí también... entonces lloro y tengo más y más miedo... por eso no quiero que volvamos a casa... Inútil abre la puerta…”No me pegues” está bebiendo latas de cerveza, se pone en pie, siento sus pasos fuertes, grandes y me tapo los oídos con mis pequeñas manos, se acerca, y sin decir nada, pega a mamá dos grandes bofetadas en la cara... ella se tambalea y yo siento que todo se llena de negras mariposas con sus feas alas negras ¡otra vez, no, no...!
 -¡Inútil de mierda, te tengo dicho que no quiero que andes fisgoneando por la calle, tu sitio está aquí, ¿lo entiendes o es qué eres idiota? ¡ya ni sirves para comprender lo qué digo! ¿o es qué te burlas de mí? ¡eres sólo un espantapájaros andante que causa risa!
 -¡Sólo bajé al parque un momento... pensé que al niño... le vendría bien...!
 
 -¿Qué? no me encabrones más ni me contestes! tú no aprendes nunca, aquí el que habla soy yo y quién dice lo que hay que hacer ¿lo entiendes? - dice mientras empuja a mamá y la vuelve a pegar tirándola en el sofá... - yo, que soy el que trabaja y te da de comer, tú no vales nada... ni eres nada, mírate, y encima te quedas “preñá” para que haya otra boca más que viva de mi trabajo... ¡ahora qué te vas a enterar bien, se acabó mi paciencia! me lo ocultaste durante seis meses, sabías que no quería engendros, te he dicho demasiadas veces, que o te deshaces de él o lo hago yo...! ¡por mis huevos que lo hago! pero tú ni caso... mosca muerta, que no vales ni la saliva que gasto en hablarte... ¡gorda, inútil... me das asco...!
 -Una lluvia de golpes enloquecidos, llenos de ira, caen sobre Inútil que protege su vientre, donde yo vivo, con la cabeza, los brazos, las manos... mientras grita de dolor...”No me pegues” la coge del pelo, y la arrastra por el suelo... yo siento un golpe en mi cabeza y también grito y lloro ¡ mamá, mamá! me duele, me duele mucho... pero ella está caída, de su boca sale sangre roja y no me oye... ni se mueve... ¡mamá! ¡mamá! “No me pegues” la deja en el suelo, da un fuerte portazo, y se marcha... Inútil está llorando mucho, no puede levantarse... y yo, yo...¡ay, ay, ay...!¿qué me pasa? siento que el líquido ambarino donde he flotado siempre, se está escapando por algún sitio, muy rápido cada vez hay menos, y las paredes donde yo vivo se mueven y me empujan, me empujan... llamo a mamá muy fuerte, tengo mucho miedo... ya no queda ese líquido en el que me gustaba flotar... ¡me estoy muriendo! todo es negro, aprieto mis manos, mi pequeño cuerpo está dando vueltas sin que yo quiera hacerlo... 

Giro hasta quedarme con la cabeza hacia abajo... mi corazón habla muy deprisa... y lloro, lloro mucho... Siento que Inútil se arrastra por el suelo hasta llegar al teléfono... quiero dar patadas para que me sienta y me hable, pero no puedo, las paredes donde vivía son ahora más pequeñas, no puedo moverme... ella marca un número y habla algo que no puedo oír porque mi cabeza se ha metido por un negro túnel... quiero salir, y empujo fuerte, todo es oscuro, asfixiante... el tiempo pasa deshojando sus minutos, son muy largos y yo sólo quiero salir de aquí y no puedo, no puedo...me muero.

 Lejos, muy lejos escucho una voz desconocida y dulce, que está hablando con mamá... -Muy bien Ana, lo estás haciendo muy bien cariño, tranquila, respira, respira y en la siguiente contracción aprieta con todas tus fuerzas, el niño ya está aquí, está asomando la cabecita, vamos que todo está bien... y eres una mamá muy valiente... -Ella obedece, yo siento que me resbalo más por el estrecho y negro túnel que no conozco... alguien me coge por la cabeza y tira de mí...¡estoy en otro lugar qué no sé que es... su luz me ciega, cierro los ojos y asustado comienzo a llorar, extiendo mis brazos y piernas, no toco nada, tengo miedo y frío...! unas manos me acarician, me hablan con mimosa ternura y me colocan sobre el pecho de Inútil.. 

.¡Huelo a mi mamá, ahora ya sé que estoy con ella, su voz me habla y sus brazos me acunan entre besos de mariposas...
 -Tu hijo está muy bien Ana, es algo prematuro, pero está sano, y qué pulmones... ya pasó todo! es tan valiente y guapo como su mamá, mírale ¿no le dices nada? Es un cielo.
-No sé que ha pasado, ya no estoy dentro del vientre, estoy en los brazos de mi mamá y ella no se llama Inútil, como la llamaba “No me pegues”, se llama Ana... no tengo ya nada de miedo, siento su calor y sus manos que acarician mi pequeño cuerpo, mientras me habla con preciosos mimos... ya no hay paredes que me separen de ella, siento que me sonríe y llena de besos de estrellas y escuchando el latido de su corazón me voy quedando dormido. Me dice que él, “No me pegues”, ya no está con nosotros y no nos puede pegar nunca más... yo ahora estoy muy cansado por haber atravesado el estrecho túnel que me ha hecho nacer a la vida... ¡pero ahora soy muy feliz mecido entre los besos y el amor de mi mamá!

 Despierto al lado de ella en un bonito lugar, su luz ya no me hace ya daño en los ojos, huelo a no miedo, sé que se ha ido como las hojas secas que llora el otoño, lejos, muy lejos... alguien está hablando con ella, la dice lo valiente que ha sido y como me ha defendido, pero que debería haber llamado hacía tiempo al 016 para salir del infierno donde estábamos... ¡un infierno de miedo, negro dolor y llanto...! Mamá escucha y lo recuerda, mientras sus ojos se visten de lágrimas y su voz se rompe al evocarlo.
 - Doctor, tenía mucho miedo, él me juró siempre que me mataría si me iba de casa, y sé que lo habría hecho, y si yo moría mi hijo moriría conmigo, no tengo familia, ni podía trabajar en mi estado, no sabía donde esconderme, ni que hacer... estaba paralizada por el terror... y aguanté todo por el niño, tan sólo cuando creí que le iba a perder, me atreví a marcar el 016, había escuchado que ayudaban a mujeres... ¡mi muerte no me importaba, sólo quería salvar la vida de mi hijo, era mi única luz dentro de mi oscuridad y dolor!

 -Lo sé Ana, es un sufrimiento oculto de muchas mujeres que les rompe en negro y silencioso sufrimiento, ya todo ha quedado atrás, como una negra tormenta que deja dolorosas heridas, pero cicatrizarán, tú ahora tienes que rescatar las huellas perdidas de tus sueños y vivir, antes estabas desnuda en una soledad de hieles, ha sido un tiempo roto de tu vida engarzada con dolorosas cadenas invisibles... pero existe otro futuro de esperanzas para ti y tu hijo, ya eres libre de los grilletes que te esclavizaban, has sido muy, muy valiente. 
 -Mamá me abraza muy fuerte, me llena de besos... siento el calor de su cuerpo, su amor y sus caricias son destellos de estrellas que me acunan, ¡huelo a mamá y estoy muy feliz! La primavera entra por la ventana chorreando colores y luz, todo está vestido del maná de la esperanza que nos envuelve a los dos... ahora sé que he nacido y que mi voz no se podía escuchar cuando estaba en el vientre de mamá aunque hablara, gritara, llorara o tuviese miedo... Tampoco ahora pueden oírme, creen que porque soy pequeño no hablo, pero mi voz dormida vive en mí, habita en mi alma y hablo desde ella, también siento miedo, dolor, felicidad, rió, lloro y me desborda el amor... sé que tengo que hacerme grande, crecer, para que se pueda escuchar mi voz y decir todo lo que sentía encerrado en el vientre de mi mamá, cuando era una crisálida de vida sin alas para poder volar...

 ¡Y cuándo yo sea grande, cuando mi voz no se pierda en el vacío del silencio, voy a gritar muy alto, tan alto como el sol y por los caminos del viento...¡qué nunca, ninguna mamá, ni ningún niño, vivan enraizados en el infierno en el que nosotros estuvimos prisioneros, encadenados al dolor! ¡sólo hay que marcar un número de teléfono, el 016, él es la puerta a otro mundo maravilloso, donde nace y vive la esperanza con su arco iris de sueños hermosos y colores de brillante luz!
 ¡Mi mamá y yo, ya estamos en él...!

miércoles, 20 de febrero de 2019

¡ DESHUMANIZACIÓN ANTE UNA LEY DESCONOCIDA !

El sol del otoño acariciaba tímidamente la mañana y una leve brisa rozaba las últimas hojas doradas de los árboles, Gloria estaba sentada en uno de los bancos del parque y con sus arrugadas manos, desmigaba un trozo de pan, que palomas y gorriones devoraban en una algarabía festiva y aleteos de alegría
Cerró los ojos, sintiéndose plenamente feliz, era su máxima alegría a sus 89 años, aún podía disfrutar de un radiante sol que acariciaba su cuerpo.
Una sombra se interpuso entre ella y el sol, Gloria abrió sus ojos y vio a un policía delante de ella, que sin mediar palabras la increpó.
 -¿Sabe usted que lo que está haciendo está prohibido? - ¿Sabe que está penado con una fuerte multa? Gloria se quedó asombrada y le dijo.- Si solo he echado unos trozos de pan a las palomas como vengo haciendo durante años… ¿Eso es malo? –Sí dijo el policía y por hoy y por todos los días y años que lo ha hecho, voy a ponerla una multa de 90 euros…
Gloria le dijo llena de terror- ¡Señor, que yo no puedo pagar esa cantidad, tengo 89 años, soy viuda, con una pequeña pensión, no puedo llegar a fin de mes en muchas ocasiones, por favor no me haga usted esto…! ¡no puedo pagar esa cantidad! ¡no puedo! 
El policía después de pedirla algunos datos que ella le dijo llena de pánico, se marchó y la dejó sola con una herida en el alma…
Gloria llena de angustia, volvió a su piso, donde lloró y lloró por lo que acababa de vivir… no comprendía nada…no, no, era imposible pagar los 90 euros que le había dicho el policía e ignoró la multa al recibirla
 Cuándo llamó a mi piso, traía en sus manos una multa de 350 euros… ella no había podido pagar los primeros 90 euros que le llegaron y ahora se había ido aumentando su valor. Llorando me contó todo, la vi tan frágil, tan mayor, tan acobardada, que la hice sentar y abrazándola intenté que se tranquilizase, ella solo sabía llorar y repetía que no podía pagar esa multa de 350 euros.
Gloria no sabía esta prohibición, por eso yo veía injusta esta multa, y lo hecho por el policía, mi corazón se llenó de rabia frente a esta injusticia y haría todo lo que pudiese para ayudarla…. La dije que me dejara la multa para intentar algo.
Cuándo se marchó, sentía una impotencia infinita, no sabía cómo ese policía, podía haberla hecho esto a una pobre anciana que su único pecado había sido dar un poco de su pan a unas palomas…¡Era una podrida locura, aunque fuese una ley!
Estaba furiosa, unos roban millones en nuestro país y andan en libertad y una pobre mujer que solo tiene una pequeña pensión, la acosaban hasta con una orden de desahucio si no pagaba una multa… ¡Esto ocurre en España!
Y no digo nombres, pero todos sabemos que hay ladrones de guante blanco que se enriquecen sin leyes ni órdenes…¡ roban sin ningún temor y nunca devuelven lo robado!
Pensé que podía hacer por Gloria, no sabía ni por donde comenzar… hasta pensé escribir al defensor del pueblo, pero de pronto una luz brilló en mi alma, me pareció buena y pasé a contarla todo a mi amiga Marta.
A ella le pareció también buena idea…Así que echamos en los buzones de la comunidad un escrito con el problema que tenía Gloria pidiendo si era posible, que cada una de nosotras colaborase con lo que pudiera y así saldar su multa…
 ¡Fue maravilloso, todas respondieron a la llamada!
La multa se pagó, a Gloria la dijimos que ya se había solucionado todo, no quisimos decirla que la habíamos pagado entre todas, para que no se sintiese humillada… 
 ¡Lo doloroso es que ella no ha vuelto a salir al parque, no quiere hacerlo, dice que tiene demasiado dolor y miedo para volver… pasa los días dentro de su piso y está bastante deprimida por lo que la hizo el cumplidor de una asquerosa y repugnante Ley!
Me llora el alma al verla así y me pregunto… ¿Es lícito el inmenso dolor causado a una anciana por un policía al hacer cumplir una ley que ella ignoraba?
¿Qué delito es peor, dar unas migas de pan a las palomas, o robar con total impunidad millones de euros y vivir a todo lujo? 
¡Esta ley solo se aplicará a humildes ancianos jubilados que suelen hacer esto, no se verá a ningún personaje de los que roban y tienen millones en paraísos fiscales, dar de comer en un parque a unas palomas!
¡Ojalá se puedan enterar estos hombres y mujeres que tienen en su alma la luz de la generosidad y comparten su ocio y su pan con las palomas y los gorriones.! ¡S.O.S hay una multa por hacer esto!

domingo, 3 de febrero de 2019

POR SAN BLAS LA CIGÜEÑA VERÁS... (3 febrero)

" A mi padre con todo mi amor"
Los primeros años de mi infancia los pasé en mi casa del campo, allí en pleno contacto con la naturaleza, me mimeticé con todo lo que en ella había, y comenzó mi maravilloso viaje por la vida, unida a ella.
 En mí, habitan hoy, todo lo que veía, respiraba, sentía…vivía.
Mis mayores tesoros era mi bote de hojalata donde guardaba mis caracoles babosos, y el jaulón que me hizo Paco el cabrero, donde siempre tenía algún pequeño animal, que me traía mi padre, Feipe y algunos de los labradores que habitaban cerca… 
¡Yo era la única niña que había allí y ni siquiera sabía que existían otros niños.!
¡Mis amigos eran animalillos, flores, mariposas, ranitas verdes, las luciérnagas con las que me vestía de estrellas... y caracoles, con los que me llevaba el día hablando e inventando historias!
Mis favoritos, eran las tórtolas, las tortugas, las ranitas verdes y sobre todo las cigüeñas.
 Ay, las cigüeñas qué vivían en las ruinas de la vieja iglesia, que se comieron las hormigas, me llevaba horas hablando con ellas, y su crotoreo creía que era que preparaban la comida para sus pequeños cigoñinos hambrientos. 
Sus zancudas patas, su gran pico rojo y su plumaje blanco y negro, eran de una belleza que me cautivaban, además ellas traían música en sus picos y en sus grandes alas.
Yo tenía siempre mis manos llenas de flores silvestres, mariquitas, grillos o pequeñas piedras de cuarzo qué me maravillaban por su brillo... 
¡Era inmensamente feliz en contacto con la Naturaleza! por eso creo que soy más de campo que las amapolas, el asfalto me ahoga, aunque aquí está mi trabajo, mas cuando puedo vuelvo a mis campos, mis cielos, mi río.. y en ellos encuentro las mejores vitaminas para mi alma.
¡Al estar en contacto con la Naturaleza libre y plena de vida, conocía sus cambiantes etapas, y aprendí a reconocer decenas de nombres de animales, de flores, de hierbas, de árboles, a saber la hora que era, clavando en el suelo un palo y leyendo en la sombra que proyectaba, sabía que tiempo podía hacer al día siguiente mirando al cielo y sobre todo refranes que escuchaba y aprendía con facilidad!
Me gustaba mucho el que decía… “Por San Blas, la cigüeña verás…” porque miraba la desierta torre de la derruida iglesia, de Malhincada, con un anhelo infinito de que llegase pronto San Blas, amaba a las cigüeñas, y sus vuelos rasantes por las barranqueras de Santa María… 
En invierno mi pregunta era siempre…- ¿Papa, falta mucho para que venga San Blas? ¿Cuándo es San Blas? Sí él me decía...15 días... No fallaba, contaba los días que faltaban para llegase el buen Santo hasta que un día mi padre me despertaba diciéndome... 
 ¡Despierta dormilona que las cigüeñas han llegado...!
Y yo saltaba de la cama, descalza, con mi cabello rubio enmarañado, y el sueño aún pegado a mis ojos y… ¡Lo más maravilloso del mundo mundial, las cigüeñas estaban en los nidos de la torre… ya habían vuelto, eran preciosas! 
Después vendría la señorita primavera, los días de sol calentitos y todas las resolanas de los caminos y veredas se llenarían de preciosas flores, chupa mieles, dientes de león, camisitas, margaritas, amapolas, clavellinas, lírios...
¡Las cigüeñas eran las trovadoras de la primavera!
Hoy, los años han pasado, pero esos recuerdos están vivos en mí, ellos han dejado en mi alma una huella de luz y ternura infinita, hacia esos años maravillosos que fueron vitaminas que anidaron en mí por siempre... 
Hace unos días las altas antenas de TV de mi calle de Madrid, se habían llenado de cigüeñas, como hacen desde hace unos años, me gusta mirarlas y ver como se mantienen en una sola pata en tan grandes alturas, han estado haciendo una parada en su viaje hacia tierras de Extremadura donde habitarán hasta que vuelvan a emigrar cuando vuelvan los fríos.
¡Y hoy, 3 de febrero, ya no están, se han marchado a su casa, a sus nidos, siguiendo una llamada ancestral, que tienen escrita en su ADN. 
 Ellas también son huellas de la creación y de su Creador! Y un año más, se ha cumplido el refrán ... 
¡Por San Blas, la cigüeña verás!

viernes, 4 de enero de 2019

¡ LAS REINAS MAGAS DE BELÉN !

               A todos...¡Feliz año 2019!
¿Qué hubiese pasado sí en lugar de Reyes Magos, hubiesen llegado al Portal de Belén unas Reinas Magas? Todo hubiese sido diferente. Lo primero es que no habrían llegado doce días después del parto, como hicieron los Reyes, no, habrían estado allí con la pobre María en ese pesebre para ayudarla en todo. 
Ya que como mujeres sabían mejor atender a una parturienta y a un recién nacido y hubiesen estado en el portal desde el día anterior a la llegada de María y José.
¿Y pasarse por el palacio de Herodes? Eso sí que estuvo mal y requetemal, no miraron las consecuencias... lo único que hicieron fue ¡un infanticidio! ¡la matanza de los inocentes! con los niños nacidos en Belén, a los que el malísimo de Herodes, envidioso y taimado, mandó matar, creyendo que así mataría al niño Jesús…
  ¿Cómo tuvieron tan poco conocimiento siendo Magos? Las reinas como mujeres hubieran tenido una gran intuición, para desconfiar del malvado rey y no aparecer por su palacio, y se hubiese evitado la matanza de los niños de Belén menores de dos años...
Otra cosa muy mal hecha…tenían que haber llevado al Niño otra clase de regalos, porque con el oro ¿qué pretendían? ¿comprar al Hijo de Dios? Eso es un soborno, un chantaje y una prepotencia muy grande.
Hicieron de menos a los pobres pastores que nada tenían y lo poco que había en su majada se lo llevaron al Niño y les miraban embobados ante tanta riqueza en sus vestidos, seda, coronas, criados... y montados en sus altísimos camellos, todo lujo y parafernalia, deslumbrando con su presencia...
¡ Muy mal! Y los pobres pastores con sus burrinos canijos y medio hambrientos, ahí solitos a un lado del pesebre, con los ojos como platos al verles.
No sabían que al Niño Jesús no le gustaba eso y cuando fuese mayor, diría qué "los últimos serían los primeros en el Reino de los Cielos" y también cogió un látigo y echó del templo a los que traficaban con oro, porque con el oro puede haber tráfico de influencias, y eso está penado con cárcel.
El Niño es de todos y vino al mundo para salvarnos a todos ¡no sólo a los que tienen oro, eso se lo han creído muchos, y continúan humillando a los pobres... 
 ¡ Porque de mayor dijo, que "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de los cielos..."
¿Y el incienso y la mirra? ¿ para qué? porque con el incienso, podría haberse declarado un incendio al quemarle en un establo lleno de pajas y con premeditación y alevosía haber causado daño al Niño que se podía haber quemado o quedado privado con el humo…
Qué mal lo hicieron...! ¡Vamos y la mirra…! 
Sí el recién nacido no necesitaba ningún potingue oloroso, él estaba perfumado de cielo y rosas.
  La mirra sólo podría servir para hacer un ungüento a José, que por la edad y la larga caminata, el reuma, la artrosis y la ciática le tenían muy dolorido y tenía que estar en el pesebre de pie todo el tiempo, apoyándose en su bastón.
Las Reinas Magas hubiesen llevado regalos mucho más útiles, para María una buena olla de sopa calentita, para que se alimentase y le bajase la leche, que el Niño tenía que comer…
 Y además varios paquetes de pañales de usar y tirar.
 Porque María no estaba para ir al río a lavar los pañales, lava que te lava y tendiéndoles en el romero, mientras cantaban los peces en el río.
  ¡No! ¡Tenía que cuidar de su hijo y enseñársele a todos los que llegaban a adorarle!
Las Reinas Magas, hubieran barrido y recogido toda la paja del pesebre y las telarañas… Porque en ella hay muchas infecciones para un niño que acaba de nacer…
¡Habrían espantado todas esas ovejas qué entraban en el establo, como Pedro por su casa...!
Y menos mal, que no estaban ni mula ni buey, la Dorotea los sacó de allí porque lo ensuciaban todo con sus cagarruchas, y de nada les servía estar con la escoba en la mano todo el día, aquello olía fatal, y el Niño era la joya más valiosa del mundo.
 ¡Era el Hijo de Dios!
Las Reinas se habrían puesto muy, muy enfadadas diciendo…¡Pero este José es un lelo! ¿Cómo se le ocurre ponerse en camino sabiendo que María podía dar a luz en cualquier momento, qué estaba salida de cuentas...
Y además traerla en un burro durante todo el camino. Y ya en Belén, José descendía del rey David, no era un pobre, era un artesano carpintero y de los buenos, y tenía familia en Belén. 
¿No había podido conseguir otro sitio mejor para que naciese su hijo…?
Y las Reinas no se hubieran ido hasta asegurarse que la recién parida, estuviese acomodada, y hubiesen sacado al Niño a que le diese un poquito de sol, esperando que se le cayese el ombligo no fuese que se le infectase.
Y María sin recuperarse del parto, no hubiese podido cuidarle. Y ya… hubiesen liado la Marimorena, y cantado las cuarenta, a las cotorras chismosas de las lavanderas, y a las pastoras, que no hacían nada más que murmurar… y murmurar sobre la pobre María diciendo…
 ¡Pero si este niño no se parece en nada a José....!
(¡Chisssssssss, es que no sabían que su padre era Dios!)

domingo, 30 de diciembre de 2018

¡ DOS SEGUNDOS DE LA ETERNIDAD !

¡Año viejo, te vas, te deslizas por el infinito tobogán a los eones del universo, dónde te harás cenizas como tiempo caducado... ! 
Cuando llegaste, yo, nómada de sueños, palpité de alegría hilvanando las esperanzas qué anidaban en mi corazón para derribar muros de muerte, senderos que no estuviesen salpicados de sangre… que la paz creciera sin cadenas en las laderas de tu tiempo, y sembrando semillas del árbol del pan para que nadie pudiera morir de hambre.
¡Faltan pocas horas ya para despedirte año viejo! 
Arrancaré la última hoja del calendario y veré qué sueños se quedaron varados, escarchados en el abismo de tu edad y cuáles pude hacer realidad. 
Las luces, las sombras, los éxitos, los fracasos, las alegrías, las lágrimas, las nostalgias, el tiempo de brumas que viví en el manantial de tu tiempo, con el grito añil de una tormenta y los días de sol con cantos de alondras y cielos azules…¡coleccionando estrellas y bañándome en agua de luna!
¡He llorado, he sufrido, he sentido a veces terror en los días oscuros, sin embargo también he tenido días de gran felicidad vestida con rayos de sol y sonrisas con aromas de arco iris en las fases de tus lunas donde cogí violetas que florecieron al albero del sol! 
¡Mis sueños son siempre el calidoscopio de mi vida y en ellos habitará por siempre mi alma llena de esperanzas para poder hacerlos realidad!
¡Un alud de sentimientos, he tejido por los caminos del aire qué me han dejado su huella, como un trigal que se hace pan con siembras y estaciones de edades y cosechas! 
 Bajo el palio de tus noches de escarcha, he aprendido, que no puedo cambiar los días de duelo que pasaron, se fosilizaron en un lugar de tu tiempo, en un desierto de arena, y solo puedo verlos como una etapa de aprendizaje, en este maravilloso trayecto llamado vida, porqué he aprendido que las sombras jamás desterrarán a las alboradas se luz. 
¡Soy peregrina de un alba de nuevos despertares, con mis manos abiertas a la esperanza!
Viejo año, en tu último segundo, con la última campanada, quisiera que te llevaras el dolor habitado de abandonos, el hambre de los niños, las cadenas de la esclavitud, las violaciones, las muertes de inocentes en la soledad de un duelo de centauros, porque el amor se corrompe en ciénagas de olvido 
¡Con la cólera del relámpago exilia contigo las podridas raíces del mal porque el mundo continúa armando bombas y vallas, llévate esta elegía llena de sufrimientos a la eternidad sin retorno en los eones de tu tiempo!
¡Y en este primer segundo del año que nace desde el útero del tiempo, quisiera esparcir al viento, semillas de amor, salud, felicidad, libertad, esperanzas, abundancia y estrellas de luz que formen coronas de paz! 
Para que en la rueca del tiempo de 365 días, giren y giren formando un gran tsunami de AMOR, porque el AMOR es la única arma que nos traerá lo que todos deseamos desde el alma en este nuevo año, qué en un segundo parirá el Universo.
¡Adiós año viejo...se bienvenido año recién nacido desde la eternidad del Universo! Desde el corazón deseo y te pido...
 ¡UN AÑO NUEVO LLENO DE ESTRELLAS DE LUZ PARA TODOS!
¡Y EN TODOS LOS LUGARES DE ESTE PEQUEÑO PLANETA LLAMADO TIERRA QUE HABITAMOS !

miércoles, 12 de diciembre de 2018

¡ LA LUZ DEL ATARDECER !

El día tenía puesto su capa de gélido frio escarchado, los árboles desnudos de brazos fantasmales lloraban lágrimas y un tenue velo de blanca niebla cubría todo el paisaje.
 Nuestros coches corrían por la carretera húmeda, bajo el plomizo cielo, llevábamos tanta ilusión en el alma que el intenso frío, no nos había detenido, íbamos 12 personas para hacer un recital poético en una residencia de ancianos.
Al llegar la directora nos recibió con la agradable propuesta de un café calentito, antes de conocer a las personas para las que íbamos a dar el recital.
Después, entramos en un salón, donde unas 35 adultos nos esperaban con la ilusión de ver algo diferente en su cotidiana vida. Fuimos saludando a todos...¡ Me impactó ver cuánta vida dormía aún en muchos de los residentes, leí en sus ojos cuántas ilusiones sin realizar, cuantos anhelos dejaron en los senderos se sus vidas…! y sentí un inmenso cariño por todos ellos ¡un extraño sentimiento desconocido me arañó el alma cuándo me besaban con infinito cariño! y pensé cada persona había tenido una vida diferente, una familia diferente, un entorno diferente y ahora, solo les unía esperar juntos la llegada del fin de sus vidas
¡Dios mío, era horrible pensar y sentir así…! Y mis ojos se llenaron de dolor, pensando en todos los que vivían una situación igual en las residencias.
Comenzó el recital, había elegido con mis alumnas los mejores poemas que podíamos recitar en esta ocasión, habíamos puesto el alma para que todo fuese perfecto, y se hacía el milagro, con cada actuación, parecía que el salón se llenaba de vida, llovía alegría y nos mojábamos todos porque no teníamos paraguas para este sentimiento, entre sus palmadas y su inmensa entrega a lo que estaban viendo, era increíble cómo les había cambiado el rostro…
Y fue entonces, fue cuando vi en cada persona que miraba una inmensa luz, la luz del atardecer de cada vida… había tanta, que supe, todo lo que aún poseían todos los que estaban allí, lo que guardaban en sus almas y nosotros habíamos despertado, en ellos habitaba algo maravilloso… ¡la luz del atardecer!
No sé cómo surgió de repente esta idea en mí (era falsa y dije una mentira) pero en un impulso lleno de amor y ternura les dije… -Nosotros hacemos siempre un descanso en nuestra actuación y en ella el que quiera de ustedes, puede venir hasta aquí y recitar, cantar o contar lo que quiera… ¡Jamás me imaginé lo que sucedería. 
Algunos se pusieron tímidamente en pie pero enseguida comenzaron a llegar como golondrinas con las alas abiertas… Nunca pensé la luz que dormía en sus almas, poemas, chistes, canciones, sucesos vividos, todos vibrábamos con lo que ellos decían y las palmadas de júbilo y alegría, que les decían entre los piropos qué se dedicaban entre ellos…¡era alucinante!
¡Dios mío,  era el más maravilloso de los milagros que había visto en nuestros recitales durante años, lloraba de emoción, sentía que mi alma se había conectado con la suya en cada época y lugar! ¡Nunca había vivido algo semejante!
 Creo que si existen los ángeles, en esa fría tarde, entre nosotros, había muchos, tantos que el tiempo se esfumó volando sin sentir que la tarde avanzaba, ellos eran los auténticos protagonistas del recital. Reían y por momentos olvidaron sus achaques, soledad, o el olvido de aquella persona que nunca fue a visitarlos… Les reía el alma, olvidándolo todo, solo vivían el momento presente, ¡tenían la felicidad en sus corazones!
Pensé como el gran poeta Becquer en su poema VII a una lira, cuándo dice… 
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
 como el pájaro duerme en las ramas, 
esperando la mano de nieve 
que sabe arrancarlas!
 -¡Ay! -pensé-; ¡cuántas veces el genio
 así duerme en el fondo del alma, 
y una voz, como Lázaro, espera 
que le diga: “¡Levántate y anda!”
Eso era lo que habíamos hecho nosotros… dar amor y decirles “¡Levántate y anda!” Se había hecho un milagro de amor, de ternura, de risas, de felicidad. Trenzado sueños impensables con hilos de oro que nos había unido a todos en una tarde plena de ilusiones, risas y esperanzas...¡Una tarde que permanecerá en la memoria de mi alma, como algo bellísimo y lleno de luz al hacer protagonistas del recital a estas personas!

 ¡No pudimos realizar nuestra segunda parte, ellos no querían que terminase la tarde, querían seguir actuando... se sentían llenos de felicidad, nosotros no habíamos tenido tiempo de hacer todo el recital, pero sí prometimos volver muy pronto, estás personas, nos habían robado parte del corazón y dado una lección de vida, desde la luz de su atardecer! 
¡Fueron increíbles, eran estrellas dormidas y de pronto comenzaron a brillar con su propia luz !
Todos  habían sembrado en nosotros semillas de amor y admiración, nunca podré olvidar esa tarde, todas estas personas están llenas de amor, de risas, de ternura, eran crisálidas dormidas y de pronto se convirtieron en mariposas con alas de oro. Cuánta sabiduría, cuánta bondad, cuántas vivencias tienen que necesitan decir y ser escuchadas. Ellos están como prisioneros en residencias, en esos lugares se encuentran miles de personas que tienen el alma llena de...
 ¡LA LUZ DEL ATARDECER!