lunes, 24 de abril de 2017

¡ UNA CIGÜEÑA LLAMADA CARAMELO !

¡Cómo un eco escondido de mi alma, con mis primeros recuerdos, está Caramelo! Caramelo fue una cigüeña blanca que mi padre encontró herida en las barranqueras de Santa María, con una pata y un ala rota y la trajo a casa para curarla. ¡Recuerdo la alegría que tuve al verla y las lágrimas que lloré al ver que tenía “mucha pupa” con sangre...!
Mi padre la limpió y  entablilló el ala y la pata, y yo, me convertí en su amiga  y donde yo estaba, estaba Caramelo en una cesta de mimbre que él la puso como nido, con una vieja toalla, y yo llené de flores para que estuviese contenta... ¡me movía con la cesta y la cigüeña por todas partes de nuestra huerta y las de otros vecinos!
¡Dios, era un gozo hablar todo el día con ella, que me miraba con sus ojos pardos, tenía las plumas blancas y negras, sus patas rojas y su picudo pico también rojo… 
La llevaba comida, la cantaba canciones y me llenó de felicidad durante unos dos meses! Hasta que se fue curando y poquito a poco comenzó a caminar, y a intentar volar. Estaba más fuerte y casi curada, hasta que un día, entre mis lagrimas, mocos y risas levantó el vuelo… ¡y la vi como se alejaba por el azul del cielo desde los brazos de mi padre!
Si ya admiraba a las cigüeñas que vivían en la iglesia derruida de Malhincada, desde que tuve a Caramelo, me enamoré totalmente de ellas, y me pasaba el día mirando al cielo, para ver si volvía conmigo… ¡pero ella nunca regresó! y me quedó una herida que siempre he sentido en mi alma, la quise más que a cualquier otro animal que tuve en mi infancia.
Y en mi inocencia, cualquier cigüeña que veía volar, la llamaba a gritos ¡ven Caramelo, baja conmigo, veeen…! hasta que llorando decía que me había olvidado... y me refugiaba con los caracoles que tenía en una bote de hojalata...
 Porque como caminaban  despacito, sabía que ellos no me dejarían nunca,  yo era más rápida y les devolvía al bote, cuando destilando su baba, se alejaban un poco de mí…
¡Qué poco podía saber una niña de tres años, que muy cerca de donde ella vivía, a tan sólo 15 Km había un pueblo, conocido como “El pueblo de las cigüeñas”!
El pueblo de El Gordo ( Cáceres) está en la autopista de Extremadura. En el Km 163, hay que desviarse y a 4 km está el pueblo, con la mayor colonia de cigüeñas de España, más de 400, en un pueblín de menos de 300 habitantes. 
A la entrada, un cartel señala la efemérides: "Villa del Gordo, el pueblo con la mayor colonia de cigüeñas de España. "El Gordo es uno de estos pueblos olvidados por todos. Excepto por las cigüeñas y por los ornitólogos que vienen de todas partes para verlas. La cigüeña blanca ha sido declarada en 1981 especie protegida, y está incluida en los catálogos nacional y regional de especies amenazadas.
En toda la depresión del Tajo extremeño, siempre hubo cigüeñas. Pero fue a partir de 1963 cuando las grandes aves eligieron a este pueblo como el lugar preferido para su estiaje. 
Se había construido el embalse de Valdecañas, con  grandes extensiones inundadas, y tenían mucha comida. Tienen sus nidos por todo el pueblo, casas, iglesia, ayuntamiento, postes de Iberdrola, Los nidos pueden alcanzar a veces un espesor de casi 2 metros y con un peso que puede llegar a más de 500 Kg. Proporcionando verdaderos problemas muchas veces, debido a la magnitud y el peso de sus nidos.

Una cigüeña puede llegar a tener dos metros de envergadura y pesar hasta cuatro Kg. Las cigüeñas se emparejan para toda la vida, y si uno de los dos muere, el otro queda solo por siempre. 
 Hacen el nido entre los dos, el macho realiza la mayor parte del trabajo, quedándose la hembra en él, donde entrelaza las ramas y forra su interior. A partir del 15 de marzo, la hembra pone de 2 ó 6 huevos, y la incubación es de 32 a 34 días. El sonido que se oye por el pueblo, es el sonido típico de las cigüeñas llamado crotoreo o “machar el ajo”.
Lo hace cuando está en celo, o simplemente cuando llega al nido, o para “saludar” a las otras cigüeñas.
Ya no emigran del pueblo, los cálidos inviernos las retienen en este lugar de belleza increíble, y comida en abundancia.
Se han creado nidos artificiales para que los habiten y alejarlas de los lugares donde pueden hacer daño con sus grandes nidos y excrementos.Muchas veces he ido a El Gordo, para verlas, y aunque son muy tímidas, se han acostumbrado a los humanos y se las puede ver de cerca, con sus zancudas patas rojas, buscando comida por las riberas del embalse…
¡Y me gusta imaginar que algún hijo o nieto de Caramelo, habita allí, entonces siento que en esa parte de niña de mi alma brillan pequeñas estrellas de luz que me acarician con ternura…!

44 comentarios:

  1. Ay, Ángeles que bonita historia la de Caramelo.
    Entrañable y preciosa esa amistad de tu infancia con un animal que se curó a tu lado. Me ha encantado.
    Besos

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    1. Hola Maripaz, perdonad todos que no os haya podido contestar antes, si lees la entrada que acabo de publicar, lo entenderás, me ha ocurrido algo tan brutal, que me ha llenado de terror y he sido incapaz de reaccionar y no podía escribir.

      Es cierto que Caramelo, fue mi amiga zancuda que me quedó en el alma un infinito amor hacia las cigúeñas.

      Un beso con cariño.
      Ángeles

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  2. Angeles, tienes grabada en tu alma a "caramelo"...En esas edades todo se vive con total intensidad, e imagino las miles de veces que has recreado la historia en tu mente...Ahora, cuando contemplas las cigüeñas, te sientes unida a ellas y estoy segura de que ellas también sienten tu energía, amiga...Preciosa historia, que nos deja el amor de una niña a la naturaleza y la estela de magia que siempre la ha rodeado.
    Mi felicitación y mi abrazo siempre, Angeles.

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    1. Gracias Mª Jesús, es cierto que me siento muy unida a la Naturaleza y a todo lo que hay en ella, me encantan las cigúeñas, las golondrinas, hasta las mariposas bailarinas que revolean entre polvo de luz.
      Cuando tardo mucho en ir a mi pueblo, tengo que ir, porque lo necesito, necesito la luz, el aire y el agua cristalina, mientras en los árboles siento su melodía de música.

      Mi cariño con un abrazo.
      Ángeles

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  3. Que entrañable tu historia, cuando somos pequeños lo magnificamos todo, y curar a un animal es algo que nunca se olvida, y tambien es una suerte que no todos los niños pueden vivir, la ciudad no se presta a ello. Un abrazo grande

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    1. Es cierto Ester, fue y es un privilegio el poder conectar con la naturaleza, y he descubierto que me llena el alma de renovadas energías.
      Además siento que la naturaleza nos habla desde los rumores de su silencio y hay en el aire melodías inaudibles, que solo el alma puede escuchar.

      Mi cariño con un abrazo.
      Ángeles

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  4. Hola Ángeles.. Ya ves Carmelo, o era Carmela, bueno que mas da, lo importante es que le diste amor y cariño, y aunque no te lo parezca, ella marcho pero siempre te recordara..
    Un abrazo..

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    1. Hay un bello recuerdo en mi alma hacia caramelo, siempre tuve animales pequeños en un jaulón que me hizo Paco el Cabrero, pero lo más bonito fue Caramelo.
      Hoy, a 12 km de mi pueblo, está El Gordo, que es el pueblo con mayor colonia de cigüeñas de españa, y es una gozada verlas cerquita, porque ya no se asustan de las personas, ni tan solo emigran del pueblo.

      Un abrazo.
      Ángeles

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  5. Hermosa vivencia de la niñez que guarda la memoria y el corazón con cariño...
    Fuerte abrazo

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    1. Gracias Cristina, hay vivencias que dejan un rastro de luz en nuestra alma, y es maravilloso atesorar estas huellas en un rinconcito del corazón.

      Besos con cariño.
      Ángeles

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  6. Qué tierno recuerdo Angeles! Muy bien por tu papi que pudo salvarla y ayudarla a seguir su rumbo a pesar de tu tristeza, esa es la vida a veces, ver partir a quienes queremos, gracias por contarnos la historia de las cigüeñas, un abrazo!

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    1. Ay Cristina, Caramelo, tenía los ojos más bonitos de todos mis animales. Cuando la hablaba, me escuchaba, siempre he creído que los animales nos entienden, incluso, hoy, mi Luna, me lee el pensamiento, si pienso... ¡voy a sacarla a la calle, se va a la puerta y salta para coger su correa... Dicen que somos sus ángeles de la guarda, y así nos ven, lo cierto es que nos llenan de ternura y son especiales.

      Mi cariño desde el corazón.
      Ángeles

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  7. Hola Ángeles, una vivencias que están llenas de cariño y de amor. Es tan hermoso recordar la niñez con alegría, nuestra vida es un camino lleno de recuerdos y poderlos revivir escribirlos y compartirlos es algo hermoso. El mundo de cada uno de nosotros, no es grande ni pequeño, solo consiste en saber que existe la magia, y que por lo tanto, todo es posible. Como te paso a ti con Caramelo, cuando deseamos las cosas con el corazón se hace el milagros, la cigüeña levanto el vuelo, ni que tu te quedaras tristes.
    Ahora cuento vea una cigüeña me acordare de Caramelo! Muchas gracias, abrazos infinitos.

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    1. Que bonitas son tus palabras Cristinas, y además muy ciertas, cada persona puede vivir la misma experiencia y sentir diferentes sentimientos.
      En el pueblo de El Gordo, que está a 12 km del mío, las puedes ver a menos de 5 metros y si las hablas te escuchan...
      Mi amigo Álvaro, compra caballos pequeños y los doma y luego los vende, y una vez tenía uno precioso, pero una bestia feroz y a mí se me ocurrió entrar a su recinto, llamarle y ofrecerle unas matas de verdolagas, y por más que Ávaro me decía que me saliese de allí, comencé a hablar al caballo y a ofrecerle la comida y ocurrió algo increible Cristina, el caballo se acercó a mi mano, comió las verdolagas y me dejó hacerle cosquillas en la testud, fue mágico y Anvaro y Tony no podían creerlo.

      Besos en lluvia desde el corazón.
      Ángeles

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  8. Cuando somos niños hay vivenccias que se experimentan con mucha intensidad, nos marca y nos dejan huellas perdurables como es el caso de Caramelo. ¡Qué tierna y hermosa historia! Eres un alma muy sensible y es de agradecer que lo compartas con nosotros. Me alegro haberme encontrado con tu blog...
    ¡Gracias!
    Amistosamente.

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    1. Siempre queda en nosotros esa parte de niños que no se van con los años, Mª del Carmen. Yo disfruto como una cría cuando estoy en mi tierra, incluso encuentro nidos de tórtolas en el trigal, o de patos enlas eneas de la orilla de un río.

      Mi cariño con un abrazo.
      Ángeles

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  9. Una entrada interesante con entrañables vivencias de tu niñez que llegan al corazón. Seguro que Caramelo te recordará siempre.
    Yo también admiro a las cigüeñas, años atrás, habitaban en el tejado de la iglesia, habían construido cuatro nidos, uno en cada esquina del tejado y vigilaban, desde lo alto, el sueño de todos aquellos que moran en el camposanto que está al lado, su crotorar alegraba el entorno y digo alegraba, porque al restaurar el tejado de la iglesia el año pasado, han derribado todos los nidos y las cigüeñas ya no pueden anidar ahí.
    Me alegro de que te haya gustado la tarta de queso, si la haces, también te acordarás de mí.
    Cariños y buena semana.
    kasioles

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    1. Ahora en Extremadura se han creado muchos nidos artificiales y columnas altas para que ellas hagan sus nidos, porque es cierto que pesan mucho y hunden los rejados.
      Caramelo, quedó en mí una huella imborrable, y cuando subía a la torre de la iglesia de mi pueblo, me pasaba el tiempo de la misa, subida en el campanario y mirando los polluelos y como sus madres les daban de comer... aun hoy cuando las oigo crotorar, me lleno de alegría y siento que los años no han cambiado mis sentimientos hacia ellas.

      Mil gracias de nuevo por la receta de tu tarta de queso.

      Mi abrazo con mi cariño.
      Ángeles

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  10. Una cigüeña amante de la torre, de la paz que se respira en las alturas, una niña feliz e inocente y un relato con mucho corazón.
    Qué bonito es lo que nos regalas, lo que respiras y lo que iluminas, es un privilegio conocer tus mágicas experiencias.
    Aprovecho para leer tu entrada anterior y dejarte comentario.
    Un gran abrazo

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    1. Hola Loli bonita... no sé porque desde que nací y mis primeros años pasaron en el campo, sentía que ese era mi hogar y los animalillos mis amigos, no tenía ni idea que hubiese en el mundo más niños que yo, era como un juguete para todos los habitantes de las huertas y tuve la inmensa suerte que me dieran su amor, su ternura y si iban a mi pueblo, siempre me traían alguna golosina.

      Mi cariño siempre Loli. Besos.
      Nines

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  11. Hola Nines:Ya tenía ganas de encontrar tu blog porque un día creo que le perdí.
    La historia de la cigüeña es una ternura y no me extraña que lo recuerdes con tanto cariño.
    Y el pueblo donde ellas anidan ahora,debe de ser bellísimo!!!Ya me gustaría verlo ,porque para mí la cigüeña trae aire de infancia,de inocncia y de admiración.
    Seguro que alguna de ellas es nieta de tu Caramelo,créelo!
    Besucos y te agrego a mi blog para no perderte ya

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    1. Hola Gó, yo tambien te había perdido la pista y me ha dado una gran alegría reencontrarte, Caramelo fue mi más mejor amiga y ese pueblo que nombro, El Gordo, es una gozada visitarle, porque entre sus vuelos y su "machacar el ajo" llenan el aire de sonidos y belleza.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

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  12. Ninesss,fuí a agraegarte a mi blog y resulta que ya estabas en él,pero no te reconocí como Nines prque yo tenía puesto ÁNgeles y no sabía que eras tú.
    Perdona ,por favor por este error ,es cosa de memoria,ayss.Y mira que te he comentado otras veces!!
    Besucos

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    1. Hola Gó, mi nombre es Ángeles, pero todos mis amigos me conocen por Nines, por eso quizá ha sido tu confusión, no importa, lo bonito es que yo también he vuelto a ponerme en contacto contigo y te agrgfo a mis favoritos.

      Un abrazo con aromas de primavera.
      Ángeles o Nines, como prefieras.

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  13. Sueños y recuerdos de la niñez, que al igual que las bellas cigüeñas, hacen nido en el alma.
    Cierto que causan daños en los edificios, con el peso y el acido de sus excrementos, pero en lugares bien acondicionados, son una belleza, merece ser conservada y respetada.
    Gracias por este bello regalo Ángeles.
    Un abrazo
    Ambar

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    1. ¡Qué bonito Ambar, esos recuerdos que ciertamente hacen nido en el alma... En El Gordo que es un pueblín de Extremadura, han hecho muchas columnas y en ellas han dejado a medio hacer nidos y como si las cigüeñas lo supieran han hecho en ellas sus nidos, y al anochecer, parece un bosque de árboles con nidos de cigueñas que cantan despidiendo el nuevo día en un saludo al último rayo de sol.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

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  14. Ángeles, por Dios, me ha encantado tu post. Mejor que una película. Interesante también los datos que nos das de las cigüeñas. En mi ciudad, una persona siempre ha llevado como sobrenombre la denominación de tu pueblo. Un saludo cordial. Goriot.

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    1. Gracias Goriot por tus palabras, he tardado en responderos a todos, porque me han intentado robar en la casa del pueblo, han destrozado la puerta y menos mal, que no han conseguido entrar, pero yo he estado muy angustiada y no me salía escribir nada, lo he dejado como una entrada porque necesitaba dejar en libertad este sentimiento para poder liberarme del miedo y la angustia, ya estoy mejor después de haberlo escrito.

      Mi cariño con un abrazo.
      Ángeles

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  15. Muy tierno Angeles. Aunque por aquí no las hay, he vivido frente a una ermita donde anidaban las cigüeñas. Cada cierto tiempo tenían que aligerar el nido por el peso, que creo recordar, también servía de refugio para los gorriones.
    Salu2.

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    1. La mayoría de los animales lo son Alfredo y para mí Caramelo significó mucho, se dejaba curar sin moverse y el día que decidió mi padre que debía dejarla ir, no sabía si reír o llorar, pero al verla volar, me pareció lo más bello de mi pequeño mundo y me dejó una huella imborrable, aunque siempre tenía en mi cajón una enfermería de animalillos, fue ella la reina de él.

      Un saludo.
      Ángeles

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  16. Querida mía,

    Toma nota, Caramelo nunca se fue, se quedó en tu corazón para siempre...

    Luz&Generosidad

    Isaac

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    1. ¡Que maravilla lo que dices Isaac, es muy cierto, ella continúa en la memoria de mi alma como una huella maravillosa y cuando voy al Gordo, solo por verlas en sus nidos o en las orillas del Tajo buscando comida, me gusta pensar que alguna de ellas es "familia" de Caramelo.

      Mucha paz y luz para ti.
      Ángeles

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  17. Cuanta belleza rescato aquí...en ese tejido del mejor recuerdo ye nseñanza que vien desde la niñez y enciende el coarazón hasta el hoy...pasajes inolvidables
    que pueblan los mejores recuerdos de vida ...esa búsqueda de lo que fortalece y tiene pleno sentido en quienes han sabidoa atesorar esas vivencias de contacto real con un ser vivo diametralmente diferente a nosotros pero de significativa belleza y necesidad para la vida de este planeta.

    Me gustan esas aves zancudas y me imagino verlas volar y adornar esos días a los habitantes de ese lugar.

    Y mucho hay que aprender de ellas, esa unión perenne que nunca deja de lado y se hace única al paso del tiempo.

    te dejo un abrazo.

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    1. Ayyy Magdeli, es que las cigueñas son mimosas y con sus patas zancudas, van dejando en las arenas de las orillas de los humdales, sus huellas como su paso por allí.
      Hoy en Extremadura ya no emigran las cigüeñas y además se unen de por vida y siempre habitan el mismo nido.
      Caramelo me dío su inmensa ternura y había en sus ojos toda la magia que llenaba mi alma.

      Desde el corazón, un abrazo.
      Ángeles

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  18. Absolutamente deliciosa tu historia de "Caramelo" ¡Qué ternura infantil, Ángeles! gracias por compartirla.

    Yo he pasado muchas veces cerca de "El Gordo" y he visto la cantidad de cigueñas, me encantan.
    Aquí tambien hay muchas. Un nido lleva años en una de las torretas de iluminación del Campo de futbol y las gente dice que, cuando están las cigueñas gana el Extremadura y cuando no, que pierde. Será leyenda urbana, digo yo, porque no me gusta el futbol.

    Un gusto visitarte y leerte y un abrazo grande, amiga y paisana. María abrazo grande

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    1. Hola María bonita, esta historía es una delicia, comparada con la que he publicado hoy como entrada. Por eso he estado tantos días sin poder escribir, si puedes leela, he estado como paralizada de mis sentimientos y no era capaz de escribir, me sentía muy mal pero no era capaz de decir que tenía además de una inmensa tristeza y miedo.
      Al escribirlo, me he sentido mejor y ha sido como cauterizar una herida.

      Desde el corazón, un gran abrazo.
      Ángeles

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  19. Amiga Ángeles, estoy convencido que tu amigo CARAMELO se marchó pero nunca te olvidó. Una historia muy bonita y a la vez para tí un poco triste ya que su habita no era el que a ti te hubiese gustado, ¿o nó?. Gracias por tus relatos que nos dejan admirados.
    Un abrazo.

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    1. Gracias a ti palabras al viento, porque desde un pais tan lejano como el tuyo, casi siempre te encuentro en mis entradas.
      Mi Caramelo, fue una experiencia llena de ternura y luz, la de canciones que me inventaba para que ella fuese feliz, y además siempre tenía la cesta llena de flores bonitas y... una vez la puse una ranita verde preciosa y de un picotazo... plaf, se la comió, aquí si que lloré por la ranita y la regañe por tragona y mala.
      Pero se me pasó pronto cuando mi padre me dijo que las ranitas eran para ellas como las mejores golosinas.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

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  20. Bellos y dulces recuerdos.
    Un historia tierna y encantadora. Muy emocionante.

    Un beso.

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    1. Gracias AMALIA por las palabras que me dejas en mi espacio, ciertamente Caramelo fue una vivencia que me ha dejado una huella muy linda en el alma.

      Besos con cariños.
      Ángeles

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  21. Me parece una preciosa historia Ángeles. Muchas gracias por compartirla amiga. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

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    1. Gracias Pepe, por tus palabras, he estado casi un mes sin escribir nada ni coger el ordenador, un frustado robo en mi casa del pueblo, me ha dejado emocionalmente muy mal, porque ha sido brutal.

      Desde el corazón, un abrazo.
      Ángeles

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  22. Me ha gustado esta historia de tus recuerdos de niñez y el amor a Caramelo.
    Besos Ángeles.

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    1. Gracias Rafaela, creo que Caramelo, me enseñó a respetar y a poner en libertad a los animales, aunque me gustasen mucho... y mi casa ha sido algunas veces una enfermería, sobre todo de gorriones que se caen de los nidos cuando comienzan a querer volar, yo les tengo en casa y muchos de ellos se curan, viven y luego les dejo en libertad.

      Mi cariño con un abrazo.
      Ángeles

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