viernes, 8 de marzo de 2019

¡ UNA VOZ DESDE EL SILENCIO !

(A Raquel, a María, a Lola...a tantas mujeres...)
Una dulce sensación toda de azúcar y caramelo se extiende por mi pequeño cuerpo como una caricia de estrellas! floto sin miedo en este líquido ambarino que me envuelve y acuna. La dorada claridad del sol llega hasta mí tamizada, y un aleteo de rumores, risas y voces, me mecen en mi pequeño cobijo...¡Ahora no tengo miedo! estoy muy feliz porque Inútil también lo está, escucho sus palabras de mimos y ternura mientras se acaricia el abultado vientre donde yo vivo, mi corazón late deprisa, toc, toc, toc... porque siento todo su amor, y es mucho más hermoso, que las flores, el cielo, el campo, que me pinta cuando juega conmigo... y también más que las canciones que me canta... 

 -¡Mi niño, mi dulce hijo, eres la luz de mi vida, te quiero mucho mi ángel pequeñín...! -Pongo mis manitas sobre las suyas, y la digo que yo también la quiero del mundo mucho, mucho, pero no me oye, la acolchada pared de su barriga es fuerte y grande y mi voz se pierde en el silencio, por eso yo muevo mis piernas y con mis pies doy patadas fuertes, ella así si me siente, se ríe, me habla y me llena de cariños muy preciosos. Hoy por primera vez siento aromas desconocidos y nuevos, que me llenan de cosquillas y paz. Estamos en un sitio que se llama parque, me lo ha dicho Inútil que es mi mamá, nunca hemos venido aquí, y esto me gusta mucho... 

Me dice que hay mariposas, pájaros, flores, árboles y yo no sé que es eso y niños un poco grandes que juegan al escondite entre rayos de sol.
Ella escribe sobre su vientre ¡cuánto me quiere...! yo también lo hago, aunque creo que ella no puede sentirme, ni cuando lloro, o tengo miedo, pero ahora estoy muy feliz... y mis ojos se están cerrando, el sueño que vive en ellos me cosquillea los párpados, yo no me quiero dormir, quiero continuar sintiendo estas bonitas sensaciones, pero el sueño es muy grandote, cierra mis ojos y me mece en sus brazos... la voz de Inútil me susurra amor, y escucho sones de ángeles que me acarician con el tintineo de sus alas...

 Un aroma malo y conocido me despierta y comienzo a tener miedo, el corazón de mamá late muy deprisa, como el viento cuando azota los árboles, sé que estamos subiendo las escaleras de nuestra casa, me encojo, me pongo en la boca el dedo gordo, y me escondo mucho, con los ojos cerrados muy, muy fuertes, no quiero venir aquí, doy patadas y grito, pero Inútil no puede oírme, nadie me oye y tengo mucho miedo. Aquí vive también “No me pegues”, él no me quiere, siento escarpias de dolor cuando grita fuerte, no quiere que viva en el vientre de Inútil, y la pega porque no se ha deshecho de mí, la pega muchas veces, y pinta su cara de colores feos, morados y negros, ella llora, y yo también, las lágrimas saladas que viven en mis ojos, salen todas a la vez, y vomito de miedo, pero nadie, nadie me ve, ni me escucha, ¡soy muy pequeño y tengo mucho miedo! porque él sabe donde yo vivo, y da puñetazos al vientre de mamá mientras ella se acurruca en el sofá, y grita... ¡no me pegues, no me pegues por favor!

 “No me pegues” no le escucha, la hace daño, y a mí también... entonces lloro y tengo más y más miedo... por eso no quiero que volvamos a casa... Inútil abre la puerta…”No me pegues” está bebiendo latas de cerveza, se pone en pie, siento sus pasos fuertes, grandes y me tapo los oídos con mis pequeñas manos, se acerca, y sin decir nada, pega a mamá dos grandes bofetadas en la cara... ella se tambalea y yo siento que todo se llena de negras mariposas con sus feas alas negras ¡otra vez, no, no...!
 -¡Inútil de mierda, te tengo dicho que no quiero que andes fisgoneando por la calle, tu sitio está aquí, ¿lo entiendes o es qué eres idiota? ¡ya ni sirves para comprender lo qué digo! ¿o es qué te burlas de mí? ¡eres sólo un espantapájaros andante que causa risa!
 -¡Sólo bajé al parque un momento... pensé que al niño... le vendría bien...!
 
 -¿Qué? no me encabrones más ni me contestes! tú no aprendes nunca, aquí el que habla soy yo y quién dice lo que hay que hacer ¿lo entiendes? - dice mientras empuja a mamá y la vuelve a pegar tirándola en el sofá... - yo, que soy el que trabaja y te da de comer, tú no vales nada... ni eres nada, mírate, y encima te quedas “preñá” para que haya otra boca más que viva de mi trabajo... ¡ahora qué te vas a enterar bien, se acabó mi paciencia! me lo ocultaste durante seis meses, sabías que no quería engendros, te he dicho demasiadas veces, que o te deshaces de él o lo hago yo...! ¡por mis huevos que lo hago! pero tú ni caso... mosca muerta, que no vales ni la saliva que gasto en hablarte... ¡gorda, inútil... me das asco...!
 -Una lluvia de golpes enloquecidos, llenos de ira, caen sobre Inútil que protege su vientre, donde yo vivo, con la cabeza, los brazos, las manos... mientras grita de dolor...”No me pegues” la coge del pelo, y la arrastra por el suelo... yo siento un golpe en mi cabeza y también grito y lloro ¡ mamá, mamá! me duele, me duele mucho... pero ella está caída, de su boca sale sangre roja y no me oye... ni se mueve... ¡mamá! ¡mamá! “No me pegues” la deja en el suelo, da un fuerte portazo, y se marcha... Inútil está llorando mucho, no puede levantarse... y yo, yo...¡ay, ay, ay...!¿qué me pasa? siento que el líquido ambarino donde he flotado siempre, se está escapando por algún sitio, muy rápido cada vez hay menos, y las paredes donde yo vivo se mueven y me empujan, me empujan... llamo a mamá muy fuerte, tengo mucho miedo... ya no queda ese líquido en el que me gustaba flotar... ¡me estoy muriendo! todo es negro, aprieto mis manos, mi pequeño cuerpo está dando vueltas sin que yo quiera hacerlo... 

Giro hasta quedarme con la cabeza hacia abajo... mi corazón habla muy deprisa... y lloro, lloro mucho... Siento que Inútil se arrastra por el suelo hasta llegar al teléfono... quiero dar patadas para que me sienta y me hable, pero no puedo, las paredes donde vivía son ahora más pequeñas, no puedo moverme... ella marca un número y habla algo que no puedo oír porque mi cabeza se ha metido por un negro túnel... quiero salir, y empujo fuerte, todo es oscuro, asfixiante... el tiempo pasa deshojando sus minutos, son muy largos y yo sólo quiero salir de aquí y no puedo, no puedo...me muero.

 Lejos, muy lejos escucho una voz desconocida y dulce, que está hablando con mamá... -Muy bien Ana, lo estás haciendo muy bien cariño, tranquila, respira, respira y en la siguiente contracción aprieta con todas tus fuerzas, el niño ya está aquí, está asomando la cabecita, vamos que todo está bien... y eres una mamá muy valiente... -Ella obedece, yo siento que me resbalo más por el estrecho y negro túnel que no conozco... alguien me coge por la cabeza y tira de mí...¡estoy en otro lugar qué no sé que es... su luz me ciega, cierro los ojos y asustado comienzo a llorar, extiendo mis brazos y piernas, no toco nada, tengo miedo y frío...! unas manos me acarician, me hablan con mimosa ternura y me colocan sobre el pecho de Inútil.. 

.¡Huelo a mi mamá, ahora ya sé que estoy con ella, su voz me habla y sus brazos me acunan entre besos de mariposas...
 -Tu hijo está muy bien Ana, es algo prematuro, pero está sano, y qué pulmones... ya pasó todo! es tan valiente y guapo como su mamá, mírale ¿no le dices nada? Es un cielo.
-No sé que ha pasado, ya no estoy dentro del vientre, estoy en los brazos de mi mamá y ella no se llama Inútil, como la llamaba “No me pegues”, se llama Ana... no tengo ya nada de miedo, siento su calor y sus manos que acarician mi pequeño cuerpo, mientras me habla con preciosos mimos... ya no hay paredes que me separen de ella, siento que me sonríe y llena de besos de estrellas y escuchando el latido de su corazón me voy quedando dormido. Me dice que él, “No me pegues”, ya no está con nosotros y no nos puede pegar nunca más... yo ahora estoy muy cansado por haber atravesado el estrecho túnel que me ha hecho nacer a la vida... ¡pero ahora soy muy feliz mecido entre los besos y el amor de mi mamá!

 Despierto al lado de ella en un bonito lugar, su luz ya no me hace ya daño en los ojos, huelo a no miedo, sé que se ha ido como las hojas secas que llora el otoño, lejos, muy lejos... alguien está hablando con ella, la dice lo valiente que ha sido y como me ha defendido, pero que debería haber llamado hacía tiempo al 016 para salir del infierno donde estábamos... ¡un infierno de miedo, negro dolor y llanto...! Mamá escucha y lo recuerda, mientras sus ojos se visten de lágrimas y su voz se rompe al evocarlo.
 - Doctor, tenía mucho miedo, él me juró siempre que me mataría si me iba de casa, y sé que lo habría hecho, y si yo moría mi hijo moriría conmigo, no tengo familia, ni podía trabajar en mi estado, no sabía donde esconderme, ni que hacer... estaba paralizada por el terror... y aguanté todo por el niño, tan sólo cuando creí que le iba a perder, me atreví a marcar el 016, había escuchado que ayudaban a mujeres... ¡mi muerte no me importaba, sólo quería salvar la vida de mi hijo, era mi única luz dentro de mi oscuridad y dolor!

 -Lo sé Ana, es un sufrimiento oculto de muchas mujeres que les rompe en negro y silencioso sufrimiento, ya todo ha quedado atrás, como una negra tormenta que deja dolorosas heridas, pero cicatrizarán, tú ahora tienes que rescatar las huellas perdidas de tus sueños y vivir, antes estabas desnuda en una soledad de hieles, ha sido un tiempo roto de tu vida engarzada con dolorosas cadenas invisibles... pero existe otro futuro de esperanzas para ti y tu hijo, ya eres libre de los grilletes que te esclavizaban, has sido muy, muy valiente. 
 -Mamá me abraza muy fuerte, me llena de besos... siento el calor de su cuerpo, su amor y sus caricias son destellos de estrellas que me acunan, ¡huelo a mamá y estoy muy feliz! La primavera entra por la ventana chorreando colores y luz, todo está vestido del maná de la esperanza que nos envuelve a los dos... ahora sé que he nacido y que mi voz no se podía escuchar cuando estaba en el vientre de mamá aunque hablara, gritara, llorara o tuviese miedo... Tampoco ahora pueden oírme, creen que porque soy pequeño no hablo, pero mi voz dormida vive en mí, habita en mi alma y hablo desde ella, también siento miedo, dolor, felicidad, rió, lloro y me desborda el amor... sé que tengo que hacerme grande, crecer, para que se pueda escuchar mi voz y decir todo lo que sentía encerrado en el vientre de mi mamá, cuando era una crisálida de vida sin alas para poder volar...

 ¡Y cuándo yo sea grande, cuando mi voz no se pierda en el vacío del silencio, voy a gritar muy alto, tan alto como el sol y por los caminos del viento...¡qué nunca, ninguna mamá, ni ningún niño, vivan enraizados en el infierno en el que nosotros estuvimos prisioneros, encadenados al dolor! ¡sólo hay que marcar un número de teléfono, el 016, él es la puerta a otro mundo maravilloso, donde nace y vive la esperanza con su arco iris de sueños hermosos y colores de brillante luz!
 ¡Mi mamá y yo, ya estamos en él...!

36 comentarios:

  1. Escalofriante y terrible realidad tan repetida lamentablemente. Los que nacimos amados, no podemos comprender porqué.
    Mil besitos de anís, bella y maravillosa mujer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Sara, una dura realidad que a pesar de todos los esfuerzos que se hacen para mejorar la situación de las mujeres maltratadas, lo cierto es que cada vez son más.

      Abrazos con cariño

      Eliminar
  2. Desgarradora historia y lamentablemente corriente, son muchos los casos de maltrato, acabamos leyendo números en la prensa, mujeres asesinadas a golpes, y mujeres que denuncian y luego tambien son asesinadas. No se como se puede parar y si lo se es ilegal.
    Final feliz pero tambien sabemos que a Ana le queda un camino dificil por andar. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que no tiene nombre esta locura, Ester, y cada vez sucede con más frecuencia, es horrible y nadie sabemos que se puede hacer para evitarlo.

      Besos con cariño.

      Eliminar
  3. No se que decir Angeles, me he quedado sin palabras con esta maravillosa obra que has compuesto. Una realidad de escalofrío que vivida desde tus letras todavía lo es más.
    Un relato que merecería estar en todas las escuelas para leérsela a los pequeños en cuanto entendieran de que va.
    Felicitaciones por tu voz escrita tan hermosa.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto Elda, creo que es desde la infancia donde hay que inculcar estos valores, pero por desgracia hay ya jóvenes maltratadores y violadores que ya repiten estos actos, es escalofriante.

      Abrazos con cariño.

      Eliminar
  4. Cuánto dolor trasuntan tus palabras, Ángeles, cuántos bebés sentirán todo esto en el vientre de sus madres y no lo pueden comunicar, un relato muy triste y sentido, un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sienten todo Cristina, desde una bonita melodía, la voz de su madre, o el maltrato que sienten cuando están en el útero materno.
      Siento un inmenso dolor por cualquier persona que sea maltratada.

      Besos y un abrazote.

      Eliminar
  5. Horrible realidad Ángeles, dentro del vientre se debe oír y sentir todo... Triste relato amiga.
    Un beso y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  6. ¡Es impresionante! Te deja el corazón sobrecogido.¡Qué pena que estas cosas se den con tanta frecuencia!Todos podemos poner nuestro granito de arena para que poco a poco esto desaparezca para siempre. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. La más grande esperanza de amor para siempre viene de una madre y cuanto más de aquella que ha sufrido tanto para mantener vivo a su hijo o hija y permitirle venir a su misión a este mundo...
    Que decir del maltrato que ya no se haya dicho y se seguirá diciendo, porque son miles las que siguen en ese círculo de dolor...un flagelo que no afloja en esta sociedad aún machista y enferma

    Me quedo con esa maravilla de historia tan profundamente contada.
    Bendiciones para ti.

    ResponderEliminar
  8. Gracias por tu comentario Ángeles. El blog lo tuve que cerrar porque me ponía, y, me siguen poniendo, páginas pornográficas.
    Gracias de nuevo.

    ResponderEliminar
  9. Hola Ángeles, es un relato tremendo, me has dejado sin palabras. Pobre Ana, menuda experiencia le tocó vivir. Porque todavía vivimos en una sociedad enferma que tolera la visión de la mujer como un ser inferior y que crea seres que consideran que pueden apropiarse y manejar el cuerpo y los sentimientos de una mujer a su merced. Es triste pero creo que todavía nos queda un largo camino por recorrer, ellos desconocen el amor del cual provienen, y no están dispuestos a ceder el poder a nadie, y menos a una mujer.
    Mi felicitaciones, eres increíble.
    Abrazos desde el corazón.

    ResponderEliminar
  10. Angeles, has puesto el cuerpo y el alma en este relato, amiga. Lo has vivido intensamente, imagino cómo has sufrido linea a linea hasta el final...Me dirás que, más sufren todas las Anas, que pasan por esta lamentable experiencia. Realmente es así y duele darnos cuenta de ello,porque aún queda mucho para que la educación consiga sembrar los valores humanos en el alma de todos los niños/as...
    Mi felicitación y mi abrazo por tu maestría contando historias, que en este caso son imagen de una realidad tremenda y doliente.
    Feliz domingo, amiga.

    ResponderEliminar
  11. Me he quedado sin palabras al leerlo y se ,e ha puesto la piel de" gallina"
    No había leído una denuncia desde la mirada de un bebé en el vientre de su madre,y es escalofriante
    Sólo una madre puede llegar a esa situación,pero llega!!
    Benditas mujeres
    Besucos y te felicito por lo bien que has expuesto todo

    ResponderEliminar
  12. Que triste relato, que triste realidad...me has hecho llorar.....un texto lleno de sentimiento y denuncia.....saludos

    ResponderEliminar
  13. Mi mamá no habla mucho pero sí llora por cosas que puedo entender pero no sé. Cuando llora y discute con papá, este le pega y es entonces cuando mi mamá me lleva a mi habitación...escucho voces, gritos, sillas caer o alguna olla de la cocina caer; portazos cuando papá sale y miedo, siento mucho miedo a que papá me vuelva a tocar como lo hizo el otro día. Mamá se fué a la tienda de ultamarinos a comprarle cerveza y vino cuando el ya estaba borracho. Me llamó con cariño y sacó un caramelo. Me subió el vestido sonriendo; preguntándome si me gustaba lo que me hacía y a mi me daban cosquillas pero sabía que aquello no estaba bién y me eché a llorar. El me empujó entre sus piernas, entonces grité y llamé a mamá cuando ella entraba por la puerta. Yo me abracé a ella, me faltaba la respiración y papá se reía dicendo que era una broma sin importancia. Mamá me llevó de nuevo a mi habitación y los dos discutieron más que nunca, Cuando salí del cuarto, a mi mamá no se le vía un ojo porque en lugar tenía un bulto horrible...Me abrazó llorando; temblando de miedo por mi yme dijo que no le contara nada a nadie de lo sucedido.

    Mi papá lleva cuatro días sin venir a casa. La vecinas le preguntan con maldad de chismosa que qué le pasa en el ojo y ella dice que se cayó por las escaleras. Luego la señalan cuando sigue su camino a casa y hoy hemos comido poco. En lo alto de la alacena, siempre hay una botella de ginebra para papá porque cuando llega de la calle siempre la toma viendo la tele. Mamá tiene ojeras marrones y mirada de maniquí que no mira a ninguna parte. La maestra de la escuela me pregunta que de dónde he aprendido a decir esas palabrotas cuando me peleo con los niños en el colegio y yo le digo que de mis padres. Tengo miedo de llegar a casay mi papá me toque con ese aliento a vino que me da asco; siempre me toca cuando mamá sale a la calle y me dice cosas que no acierto a comprender pero que cuando me pregunta la maestra parece que a ella también le da miedo.

    Al quinto día mi padre llega a casa. Siempre quejándose y siempre bebido. Mi madre me lleva a mi habitación y escucho caer cosas al suelo, a mi madre gritar y obedecer lo que le manda yo rezo oraciones que el cura me enseña en clase, mi corazón se acelera cada vez más y más y de pronto, UN SILENCIO...

    Escucho a mi madre decir ¡¡Hijo de puta!!. Llora subiendo las escaleras pero no escucho a mi padre gritar ni aporrear la puesta o la mesa. Abro los ojos de par en par cuando se abre la puerta de mi habitación y mi madre me abraza llorando. Sus manos tienen sangre, su vestido tiene sangre y un aliento de dolor, sale por su boca...

    Bajamos las escaleras y ella me dice que no mire; que alze mis ojos al cielo y no al suelo pero yo miro. MI PADRE ESTÁ MUERTO en el suelo de la cocina. La botella tiene un charco de ginebra y salimos a la calle enpujados por la nada que tantas veces me visita en momentos de no saber qué hacer...

    Mi mamá ya no vive conmigo. Vivo en una casa de acogida donde mis compañeras me cuentan cosas parecidas a las mías. Por las noches tengo pesadillas de cuando mi padre me tocaba y aveces grito palabrotas en la oscuridad. He salido por la tele. Mi mamá se está curando de los nervios en un centro que también es una cárcel y los días pasan y pasan con imágenes de mi padre muerto en el suelo de la cocina y mi mamá, ausente de todo menos de mí...

    ResponderEliminar
  14. Madre mía Ángeles.. Aun a pesar de conocer historias como la que cuentas, no somos conscientes de lo desgarrador e inhumano que es el estos seres indignos..
    Un abrazo..

    ResponderEliminar
  15. Que dolorosa historia nos has contado. Y pensar que son muchas las mujeres que han padecido y padecen situaciones tan terribles. Tu relato es un abrirle los ojos a quien este padeciendo algo similar.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  16. Pufff qué mal cuerpo se me ha puesto. Mando todo mi ánimo a esas mujeres y les deseo que sean fuerte y no se rindan.
    Justicia!!!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  17. Ángeles, desolador lo que acabo de leer y tan habitual, por desgracia. Esa "Inútil", hace mella asï, como "No me pegues". La voz del niño duele y se clava en las entrañas. Un placer leerte.
    Besicos muchos.

    ResponderEliminar
  18. Un relato impresionante para una situación dolorosa y real .
    Terrible.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  19. No he podido evitar una intensa emoción y que las lábgrimas llegaran en mi ayuda, es demasiado el espanto de algo que desgraciadamente no es ficción sino la durísima realidad que algunas mujeres tienen que enfrentar. Estoy todavía con la congoja apretándome la garganta. Tu relato ha sido muy realaista. La verdad de algunas situaciones es díficill de tragar. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Muy buen relato, triste pero con un final feliz, ojalá ninguna mujer ni bebé tuviera que pasar algo así, pero sabemos que son realidades que existen en todo país y lugar. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  21. AngÁnge me ha encantado tu post, gracias por permitirme leerte.

    ResponderEliminar
  22. ¡Hola Ángeles!

    Querida amiga, nos dejas un crudo relato que estremece el alma y tambalea el corazón, pero es lo que hay, ojalá fuera ficción, pero es la realidad que viven muchas mujeres, por desgracia.
    Y el caso es que no hay manera de atajar la violencia infernal del hombre que de hombre solo tiene el nombre.

    Vivimos en un dundo de locos, está enferma la sociedad de nuestros días y no le veo remedio ni a largo plazo.

    Dios proteja las nuevas generaciones, tengo nietas y nietos todavía muy jóvenes, como tantas abuelas que hay por mundo y rezo, rezo cada noche porque no se topen nunca con personajes sin corazón.

    Ha sido un placer leerte, aunque es un relato crudo, tú sabes plasmar con elegancia cualquier historia que se te presente y por otra parte en final estuvo muy bien. Gracias Ángeles, por darnos tanto y tan interesante siempre.
    Un abrazo y mi inmensa gratitud.
    Se muy, muy feliz.

    ResponderEliminar
  23. Menos mal que al final del relato has puesto una foto de un precioso niño que se ríe por las caricias que alguien le hace, no me cansaba de verlas.

    ResponderEliminar
  24. Ser madre ha de ser algo extraordinariamente hermoso

    Paz

    Isaac

    ResponderEliminar
  25. Una historia muy dura, contada con maravillosa maestría.
    ¡Bravo!

    ResponderEliminar
  26. Al menos todo salió bien pese al infierno vivido.
    Lo que hace falta es que nunca más vuelva.
    Dolorosa realidad.

    Abrazo.

    ResponderEliminar
  27. Hay en tu pluma, por muy doloroso que sea el relato que escribas, un algo angelical que lleva tu nombre e impronta.
    Y agradezco esos buenos sentimientos que manan de tu corazón y dejas en mi espacio al seguirme recordando.
    He de reconocer que me siento bien, soy una experta en afrontar adversidades, pero me falta un estímulo para escribir, mis ideas parece que se han congelado en todo este tiempo en que he permanecido en silencio.
    Pese a todo, os echo en falta y cualquier día...
    ¡Ojalá sea pronto!
    Abrazos y cariños.
    kasioles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Kasioles, eres una persona especial cuando escribes tus conversaciones con tu madre, haces que esté siempre a tu lado y me haces sentir que yo también tengo a la mía cerca.
      Todo tiene su tiempo y sé que el tuyo está muy cerca ya, para que vuelvas a escribir, creo que las musas se están acercando y te acariciaran el alma y con ello tus sentimientos de escritora.

      Besos desde el corazón.

      Eliminar
  28. Que profundo es este compartir me deja sin palabras. El amor de una madre es algo que nadie puede explicar, está hecho de una profunda devoción y de sacrificio y dolor, es infinito y desinteresado y perdurable, pase lo que pase, porque nada puede destruirlo o quitarle ese amor. FELIZ DÍA un FUERTE Y GRANDE ABRAZO, mi oración por ti.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es FLOR DEL SILENCIO, el amor de una madre llega hasta dar la vida por su hijo, es un regalo tener una verdadera madre.

      Mi cariño con un abrazo.

      Eliminar
  29. Ángeles,te echo de menos.Sólo desearte que estés bien ,que todo vaya bien en tu casa ,en tu vida
    Besucos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te lo he comentado en tu blog querida Go. No he podido coger el ordenador porque mis vida entera estaba pendiente de la salud de mi marido. Gracias a Dios, todo ha salido muy bien y no era lo que se temía.

      Un abrazo con mi cariño.

      Eliminar