domingo, 24 de junio de 2018

¡ UN S.O.S. DE INOCENCIA !

El gorjeo de las golondrinas me despertó, escuché unos minutos evocando tiempos ya idos, formaban una algarabía que  me incitó a salir de la cama de puntillas, asomada al balcón vi como los polluelos abrían sus picos esperando engullir la comida que sus “madres” ponían en sus voraces bocas… 
Amanecía, miré hacia Gredos, el Almanzor se cubría llameante con los primeros rayos de sol, respiraba paz, pureza, belleza. Estaba en mi pueblo y sentí como mi alma se llenaba de serenidades y armonías, respiré el primer aliento del alba con la plenitud de todo lo que estaba viviendo.
El sonido del móvil en la coqueta, me inquietó, era muy temprano para recibir una llamada.-Con aprensión, pregunté, ¡Diga!. Solo escuché a una persona llorar con inmenso dolor, pero supe quién era, no entendía lo que entre lágrimas me decía y con mucho cariño y palabras llenas de ternura dije.
 -Mario, Mario, tranquilo mi niño, no puedo entender lo que me dices, deja de llorar, para que sepa que te ocurre… Era uno de mis alumnos de clase discapacitado y su amor por mí, es idéntico al que yo siento por él, estos niños son personas con un alma de oro y llena de amor.
En vacaciones me llama varias veces al día, así se siente seguro si sabe ubicarme en el lugar dónde yo estoy…algo más calmado me dijo…-¿Dónde estás? ¡Tienes que venir, tienes que venir ya conmigo! ¡Jose se ha ido! ¡ Jose se ha ido… ¡y las lágrimas, le impedían continuar entre sollozos que me herían el alma!
No entendía bien lo que me quería decir y volví a hablarle con cariño, con infinita ternura para que se tranquilizase, pero él solo repetía…¡-Jose se ha ido y tienes que venir para hacer que vuelva, tienes que hacer que vuelva…! 
 Entonces comprendí algo de lo que decía. Mario llamaba a sus padres Jose y Lola, se refería a su padre y con temor pregunté.- Cariño, ¿dónde se ha ido Jose?- Jose no está, se ha ido, no sé dónde, Jose se ha ido, me han dicho que se ha ido al cielo, porque se ha muerto…¡por eso tienes que venir enseguida para hacer que vuelva conmigo...!
Dios mío, en un segundo entendí lo que me decía y su inmenso dolor…me senté en el suelo incapaz de asumir lo que escuchaba. Su padre era el ancla que mantenía serena la vida de Mario. Era una persona íntegra con una capacidad de entereza y coraje increíbles… 
 Recordé que una vez me dijo que había dos personas en este mundo por las que daría su vida y su sangre, la primera su hijo y la segunda yo, por ver lo que había hecho por su hijo, como le estaba ayudando, como le quería y haber hecho de él una persona casi normal. Mario insistió-
Tienes que venir y hacer que vuelva, que vuelva conmigo…ven, ven. Tienes que hacer que vuelva! ¡Tú sabes hacer todo!
Su confianza en mí es total y le dije…-Mi niño, no llores, voy a ir para estar contigo enseguida, te doy un abrazo de gigante y hablamos, hablamos. Hipando me preguntó. -¿Sí yo me muero estaré con Jose? -Sí le dije sintiendo su dolor, algún día todos estaremos con él…-¡No, no, yo quiero ya…quiero estar con él ya.
-¿Y sí me tiro por la ventana y me muero me voy con Jose? La pregunta me paralizó, conocía a Mario y sabía que era capaz de hacerlo sí él creía que así estaría con su padre al que adoraba, sentí terror, vivía en un séptimo piso y solo pensarlo me desbordaba de pánico.
 -¡No, no cariño, eso no es así, no te acerques a la ventana! ¿con quién estás?- Con tía Carmen que está dormida en el sofá…Pero ella no sabe nada, tienes que venir tú y hacer que Jose vuelva conmigo, ven repetía con angustia, una y otra vez. ¡Tú sabes hacer todas las cosas y quiero que hagas que vuelva papá, tú sabes hacerlo…ven, ven y haz que vuelva Jose!
Nunca pensé que podría vivir algo lleno de terror y separada por 200 km… Mario creía que yo podía hacer algo para que su padre volviese con él, en esos momentos no podía decirle la verdad, que de la muerte no se vuelve, él podía tirarse por la ventana como me había dicho. Con infinito dolor por su sufrimiento y la pureza de su inocencia le dije…-Mario voy a coger el coche y me voy contigo, voy a colgar el teléfono sabes que conduciendo no se puede hablar por el móvil…
-¿Vale mi niño?-Si, si... me dijo más tranquilo, yo te espero en mi casa
El coche devoraba los km por la autopista Madrid Lisboa… pero mi alma divagaba en cómo decirle a Mario, que yo no podía hacer nada para devolverle la vida a su padre. 
 Le había enseñado a vivir, le había sacado del letargo en el que estaba cuando le conocí, era y es la mejor recompensa a la dedicación que tengo con mis chavales, les hago caminar mejor por la vida, les enseño todo lo que pueden asimilar, pero nunca les he hablado de la muerte… ¡y ahora me enfrentaba a esta verdad...!
Solo podía repetir como un mantra...¡ Jesús mío, ayúdame!...No sé como voy a hacer para que Mario entienda lo que es la muerte... Ayúdame, tu que dijiste ¡"Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados! ¡Ayúdame tú a mi mi Dios, para que pueda consolar a Mario!

38 comentarios:

  1. Estremecedor, Ángeles. Me llevaste con el alma en vilo de principio a fín. Un gran soporte para los chicos una buena profesora.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto Sara que en principio me vistió la impotencia de no saber que hacer, o como decirle a un niño discapacitado que su padre ha muerto y más cuando él confía que se le puede traer de nuevo a la vida. Gracias por tu valoración sobre mí.

      Un gran abrazo.
      Ángeles

      Eliminar
  2. Que gran tarea y gran responsabilidad es todo ello estimada, es tan complejo hablar de la muerte ,aun con la gente mayor ...uno se prepara en la vida para vivir y se olvida que a cada paso se vive y se muere a cada momento y que al fin irremediablemente nos marcharemos y solo los que creen sabemos que después viene lo eterno.
    No se como explicar a un niño con necesidades educativas una situación así , pero seguro que conversando mucho , logren igual entender esa parte de la vida.
    Apoyado en el amor, el amor grande que ellos son capaces de dar a los demás.

    Te dejo un abrazo y espero que estén mejores las cosas en tu familia.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amo a estos niños con todo el corazón Magdeli sé que son iguales a los demás con sus limitaciones, cada uno me da un mundo de sentimientos y su sonrisa y cariño, es el mayor premio que se puede tener.
      Lo que nunca pensé es vivir así la muerte del padre de Mario, pero con mucho amor y mi fe, pude ayudarle a entender todo.

      Un abrazo desde el corazón.
      Ángeles

      Eliminar
  3. Seguro vas a encontrar las palabras y el consuelo, Ángeles, con tu gran sensibilidad y amor por tu prójimo, y Mario va a conseguir su paz para seguir, un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las encontré Mª Cristina, no sé quien puso en mi corazón la forma de explicarle lo que había sucedido con su padre. Hoy Mario vuelve a ser un niño con alegría y esto no hay nada en el mundo que pueda llegarte al alma más.

      Mi cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  4. El relato conmueve y mucho, por toda esa tremenda tristeza. Y los educadores merecéis una mención a parte por la labor tan importante que desempeñáis sobre la enseñanza de los niños. Porque si ya es complicado de enseñarles y educarles, cómo se le explica a un niño una tragedia de tal calibre.

    Besos Ángeles y gracias por tus comentarios.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo vivencias increibles con estos chavales Rafa, son niños con un amor incondicional y sobre todo cuando ellos son capaces de comprender lo que les enseño y aplican a su vida.
      Si la vocación es tan intensa como la que yo tengo, ellos son mi mayor tesoro y no importa el tiempo que tengas que dedicarles, yo les llamo mis campeones de la vida, y al hacelo, el alma se me llena de felicidad.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  5. He sentido un frío estremecedor, cuando Mario dice que se quiere ir con su padre, por lo que me dejas intrigados por el resultado final, de esta difícil tarea que te tocó vivir, aunque estoy seguro que lo resolviste bien, como buena profesional que eres.
    Un fuerte abrazo, amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y yo Manuel, sentí que Mario era muy capaz de tirarse por la ventana, cuando interpretó mal el que estaría con él cuando se muriese.
      ¿Sabes que hice cuando nos encontramos en su piso? primero darle un abrazo de varios minutos, llorar con él, darle un vaso de leche con cola cao, porque no había comido nada y luego, hablar... hablar.
      Mario está muy preocupado por las imágenes que ve en televisión de personas y niños que mueren cada día...También lee el periódico, esto lo he conseguido con varios chavales, que lean una noticia de cualquier periódico y hablamos de ella. Y se me ocurrió, decirle que como no hay suficientes ángeles para que cuiden de esos niños, Dios llama muchas veces a papás muy buenos de la tierra, para que sean ángeles y cuiden de esos niños...Sobre esta idea trabajé con él. Me hizo muchas preguntas, hasta decirme si yo también iba a ser llamado por Dios, para ser un ángel, y le dije que no, que yo tenía que cuidar de él, de Elsa, de Pablo Moreno...Y le dije que él notaría que estaba a su lado cuando oliese su colonía, qué soñaría con él, que le daría besos, aunque él no le viese porque los ángeles son invisibles y papá ahora que era un ángel, también lo era... Y logré convencerle, Dios, cuándo le dije que olería su colonía, me dijo que si, que sí, que la había estado oliendo toda la noche...Creo que pudo ser Manuel, creo que su padre y todos los que pasan a la otra orilla, no nos dejan del todo y nos visitan cuando pueden o quieren. Lo importante, es que hoy Mario hasta es feliz cuándo dice que su padre es un ángel.

      Desde el corazón, un abrazo.
      Ángeles

      Eliminar
  6. Angeles, impresionante tu relato, amiga...Estoy segura de que sabrás hacerle ver a Mario que entre el cielo y la tierra hay una sincronía de amor y su padre le dará mucha fuerza para seguir adelante hasta el final de sus días...Te felicito por esa labor educativa que te ennoblece a ti y a todos nosotros al leerte.
    Mi abrazo y mi ánimo siempre, Angeles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí lo conseguí Mª Jesús, a Manuel le he contado como logré convencerle que como no hay ángeles suficientes en el cielo para que cuiden de los niños que mueren, Dios, había llamado a su papá para ser un ángel invisible que le continuaría cuidando a él y a otros niños y como sabe que nunca les miento en nada, porque para mí esto es muy importante para su confianza en mí, me creyó, pero es que yo misma también me lo he creído Mª Jesús, Creo que la sincronia de la que hablas, existe, yo lo he vivido
      Gracias por tus palabras de cariño.

      Besos desde el corazón.
      Ángeles

      Eliminar
  7. Es un relato muy conmovedor. Una situación muy triste. Muy alentador que pueda contar contigo.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amalia, lo importante es que logré convencerle de donde estaba su papá y hoy hasta presume de tener un papá ángel, ah y que cuida de muchos niños y él está orgulloso de ello.

      Besos con cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  8. Siempre que la leo siento la misma atención porque siento a su corazón que entra por mis ojos al hacerse sentimiento. Poco la conozco, es verdad pero la sinceridad con que nos relata retazos de su vida, me devuelve a lo cercano; a lo que a un palmo de la mirada, por arte de magia, la distancia no existe entre dos personas...
    Vaya con usted mi gratitud al mostrar ese corazón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Buscador, gracias por sus palabras, para mí la integridad, la sinceridad, el amor y respeto de una persona son los valores que intento que estén en mi vida siempre, los niños detectan cualquier afecto fingido, cualquier mentira...
      Mario me enfrentó a una situación, que yo tengo pánico, la muerte. Y de pronto me dí cuenta, que nunca les había hablado a mis niños de ella... quizá fue lo que necesitaba vivir, para dar esperanzas, siempre que ocurriese algo similar con otros familiares...
      ¡Ángeles que Dios necesita, para que cuiden de los niños que no los tienen...! y hasta yo misma, me creo que pueda ser así... y este sentimiento me llena de paz.

      Un abrazo desde el corazón
      Ángeles

      Eliminar
  9. Eres una gloria escribiendo enlazas las palabras juegas con ellas hasta llevarnos a la magia que leerte nos da cualquier sea el tópico que toques... un abrazo inmenso bella

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mucha por tus palabras, solo dejo que salga de mi alma lo que hay en ella y los valores que intento siempre dar a los demás.

      Mi cariño con un abrazo.
      Ángeles

      Eliminar
  10. Hola Angeles.
    Vengo de leer tu artículo de los cerezos en flor ¡Una belleza de texto e imagen! ¿Sabes? quiero hacer una entrada acerca de tu blog basado en ese artículo ¿te parece?
    Saludos desde Venezuela

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Alí Reyes, no sé muy bien lo que me dices. Creo que es citar de mi blog, la entrada de los cerezos en flor del Valle del Jerte.
      Sí, puedes hacerlo, siempre que respetes mi autoría, compartir lo que nos emociona debemos hacerlo siempre. Por favor, dime la dirección de tu blog, para que pueda ver lo que has hecho.

      Un abrazo
      Ángeles

      Eliminar
  11. Hola Ángeles, imagino la angustia que debiste pasar con lo que Mario decía. Estoy seguro que con el alma de luz que tienes, encontrarías la forma de explicar lo que es la muerte. Aunque te digo mi opinión, yo no sabría como decírselo a un niño.
    Los buenos profesores tienen el cielo ganado por como educan y enseñan algunas verdades de la vida que muchos adultos no sabríamos como hablarles.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Palabras al viento, no sé si tendré ganado el cielo, pero sé que mis alumnos me quieren como yo a ellos y cada uno en particular es un ejemplo de valentía, esfuerzo y superación. Ellos llenan mi alma de un arco iris de sentimientos que me hacen continuar cada día con renovadas esparanzas.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  12. Ángeles, me he quedado atrapado en tu relato, en la confianza ciega de ese niño en ti y en su inocencia. No sé que como pudiste ayudarle, espero y deseo que pudieras dar a Mario, la paz que necesitaba en esa vivencia tan dolorosa.
    Feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. LO conseguí Letras de papel, Mario confía en mí ciegamente, quizá porque siente el amor que le tengo. Nació siendo su madre muy mayor, tiene dos hermanos ingenieros mayores y él parece un gorrión con las alas rotas. En vacaciones, necesita ubicarme en el lugar donde esté porque así se siente seguro.
      Hoy la muerte de su padre, la riene superada, porque cree que su padre es un ángel que ayuda a muchos niños. Y eso me llena el alma con su inocencia.

      Abrazos.
      Ángeles

      Eliminar
  13. Espero que todo terminara bien. No quiero preguntarte ni siquiera como.
    Un abrazo bien fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Mª Ángeles, todo terminó bien, Mario estaba perdido sin su padre y yo le hice ver que ahora es un ángel que cuidará de él y de otros niños... y verle sonreir y aceptar lo que le contaba, me daba la esperanza de que su sufrimiento había terminado...¡Tenía un papá que era un ángel!

      Desde el corazón, un abrazo.
      Ángeles

      Eliminar
  14. La entrada me ha quedado una huella difícil de expresar, está llena de amor y solo da amor, la persona que tiene el alma llena de él.
    Tambien me ha emocionado la inocencia de Mario y cuánto debe confiar en ti.
    Es un relato de amor, confianza y de pura inocencia, y tu manera de narrarla hace que afloren en quienes te leen, un mundo de sentimientos.
    La muerte, esa verdad ineludible, es muy difícil de asimilar y de explicarla a un niño. Confio que nos digas como lo hiciste, porque esta entrada me ha llegado al corazón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Halcóncien, gracias por tus palabras, son muy bellas, lo que hice con Mario lo he explicado en otras respuestas, solo cuando llegué y vi como me abrazaba, sentí que tenía en mis brazos, un gorrión sin alas. Su tía Carmen, es muy mayor, es una tía abuela y ni siquiera pudo decirle a Mario, nada que calmase su dolor. Es cierto que Mario confía ciegamente en mí y en lo que le digo. ¿Sabes? un día se presentó en clase con corbata, porque yo había dicho que cuando fuesen mayores la llevarían, y él ya era mayor...¡qué inocencia!

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  15. Y la muerte es la sesión de grado de la vida... inevitable viaje que un día emprenderemos, para de esta forma poder seguir nuestro viaje inmemorial...

    Amiga: Solo soy un hombre muy común, lleno de dudas e incertidumbres....

    Paz&Cariño

    Isaac

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No Isaac, tú no eres normal, creo que eres un faro de luz, que dejas plasmado en cada entrada que pones y nadie da lo que no tiene, damos aquello que nos habita en el alma.
      La muerte, para un niño es sentirse huérfano de repente, creo que lo hice lo mejor que me salió del alma, Mario lo asumió así desde ese primer instante y hoy dice orgulloso, que él tiene un papá ángel que cuida de los niños.

      Paz y cariño para ti.
      Ángeles

      Eliminar
  16. Es conmovedor, Ángeles.
    Una labor encomiable la que realizas, y una gracia que Mario pueda contar contigo y tú con él.

    Muchos besos y abrazos, Ángeles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Rosa por tus palabras, pasé mucho miedo al principio de la llamada, luego cuando llegué y le abracé y lloré con él, hubo una comunión de sentimientos que asimiló la idea de que Dios había llamado a su papá, porque no hay ángeles en el cielo, para que cuiden de los niños, y su papá era ahora un ángel invisible, que estaría siempre a su lado y cuidando a los niños que Dios le mandase.

      Un gran abrazo.
      Ángeles

      Eliminar
  17. Hola Ángeles, estremecedor lo que te ha tocado vivir con el pobre Mario, seguro que supiste encontrar las palabras adecuadas y todo el cariño que le tienes para hacerle entender que reunirse con su padre será en un futuro lejano.

    Un abrazo de Espíritu sin Nombre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí así fue Conchi, nunca pensé vivir una situación asi, pero creo que Dios no juega a los dados y por algo ocurrió esto. Hoy Mario es feliz, habla de su padre como un héroe, un ángel cuidador de niños... es pura inocencia.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  18. Muy conmovedor y triste si es una realidad, muy buen escrito, gracias.
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, es totalmente cierto y veraz en todos los detalles Mª del Rosario, fue al principio una llamada que me llenó de terror, porque para Mario, su padre era el eje de su vida y de pronto, solo supo que se había marchado para siempre... Desde mi fe, pude ayudarle con la idea que como una luz brilló en mi alma.
      Y desde el principio, Mario me creyó y se liberó del dolor que sentía.

      Un abrazo con cariño.
      Ángeles

      Eliminar
  19. Tu relato me ha dejado el corazón encogido.Sentia el desconsuelo del niño y tus cariñosas palabras intentando consolarle.Detro de su desgracia,Mario tiene la suerte de tenerte a ti. Espero y deseo que tu cercania y tus palabras,le den fuerza y confianza
    Que Dios premie tu buen hacer con los niños.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmen, la lamada de Mario tan temprano me llenó de terror, suele llamarme en vacaciones dos o tres veces al día, para saber donde estoy, necesita hacerlo, para sentirse protegido, por eso aunque lloraba y no entendía lo que me decía, supe que era él... y cuando supe lo que le ocurría, me sentí prisionera del terror, por él, por su dolor y por la pregunta, de que si se tiraba por la terraza se iba a ir con su padre.
      Creo que Dios, nos ayudó a los dos, yo tengo pánico a la muerte, y él me la ponía de frente. Al final, Mario asimiló que Dios había llamado a su papá para que fuese un ángel, porque muchos niños no tienen ángel que les cuide...porque en el cielo no hay tantos, y lo maravilloso es que con su inocencia, comprendió mejor que yo, que su papá ahora era un ángel cuidador de él y de otros niños.

      Desde el corazón, un abrazo.
      Ángeles

      Eliminar